La novena fue la gran partida de este match, la única que nos hizo recordar la emoción de cualquiera de las muchas extraordinarias que disputaron Karpov y Kasparov en su cuatro enfrentamientos. Carlsen pusó en práctica un planteamiento deficiente en la apertura y Anand fue a por él, alcanzó una posición en la que Kasparov no hubiera perdonado, pero dada su naturaleza táctica, requería más energía de la que Anand a sus casi 44 años le podía imprimir.

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  • La
    Foto: Anastasiya Karlovich

Anand sorprendió a su rival con la variante 4.f3 contra la Nimzo India, pese a que ya la había empleado en la primera ocasión en que tuvo blancas frente a Kramnik en el match que ambos disputaron en Bonn 1998. En aquella ocasión, después del cambio de peones en d5 en la jugada 7 Kramnik recapturó de caballo, la variante usual, que transpone a la conocida línea popularizada por el alemán Saemish.

Carlsen, una vez más temiendo la preparación de su rival, decidió capturar de peón y con ello las negras se resignan a jugar una posición que siempre se ha considerado inferior, sobre todo después de la gran victoria de Botvinnik sobre Capablanca en Holanda 1938, considerada como una de las mejores partidas en la historia del ajedrez.

La partida muy pronto se encaminó hacia el patrón de ataque por flancos opuestos aunque ambos reyes estaban enrocados en el mismo flanco. Anand atacaba directamente al rey de Carlsen mientras que este buscaba su contrajuego en el flanco dama.

El centro del tablero era dominado a placer por las piezas blancas y cuando ello ocurre, como en el fútbol, las piezas se mueven con más libertad y hacen más daño.

En la jugada 22 Anand avanzó su peón a f5 y logró alinear a 3 peones en la quinta fila cercanos al rey rival, lo cual proyectaba en una enorme sensación de peligro que hacía pensar en su primera victoria del match.

Los análisis demuestran que las cosas no eran tan sencillas y que el peligro estaba sobrevalorado. La búsqueda de la verdad nos remite a varias jugadas atrás, cuando las blancas pudieron mejorar su juego y preparar mejor los cimientos del ataque.

Después de una larga meditación, Anand se embarcó en un espectacular sacrificio de dama, que después de un juego correcto conducía al empate, pero el GM indio falló en su primer movimiento después de la entrega, un grueso error que permitió a Magnus ganar fácilmente

Se merecen ambos mi enhorabuena por tener el coraje de ofrecernos una partida tan entretenida, que puede ser objeto de horas y horas de estudio.

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