Después de tres partidas muy atractivas, que nos llenaron de felicidad a todos los amantes del ajedrez, el match nos muestra su cara oscura en esta cuarta partida y lo peor pudiera estar por venir. Quisiera mantener mi optimismo pero ciertamente esta partida no me ha sentado bien.

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  • La
    Foto: Retransmisión oficial

Anand le asestó un golpe demoledor a Carlsen en la partida anterior y es que se puede perder de muchas maneras, te pueden ganar la dama de un jaque doble cuando estás a punto de ganar la partida y te dan ganas de golpearte la cabeza contra la pared y no puedes dormir, he pasado por eso muchas veces pero perder sin jugar es lo peor de todo.

De cara a las restantes 9 partidas Magnus va a estar siempre temeroso en la apertura, ¿estará esperándome con tal o cuál novedad? La sombra de la preparación acecha y en la primera de esas 9 Magnus lo acusó de lleno, el miedo a verse sorprendido. Esto pudiera tener un efecto malefico en el resto del match porque si se va a mantener con aperturas sosas como esta que vimos en la cuarta partida, mal estamos. Quienes padecen de la tensión alta tienen que optar a comer sin sal pero al resto de los mortales nos encanta derrapar unas pizcas sobre un grueso entrecot.

Fue una Siciliana y esta vez, inteligentemente, Anand no jugó 2...d6 para evitar el incómodo (e inofensivo) jaque en b5. Esta vez abrió con 2...e6 una jugada que abre las puertas a muchas otras variantes, como la Paulsen, la Taimanov, la Scheveningen, la Clavada e incluso a la Pelikan. ¿Muchas quizás? Si pero es el deber de un gran maestro aprendérselas todas.

En los legendarios matches entre Karpov y Kasparov, que técnicamente estaban a años luz por encima de estos enfrentamientos entre Carlsen y Anand, a Karpov no le temblaba la mano para jugar 3.d4. Hubo varias Scheveningen candentes, muchísimas de hecho, Taimanov, de todo, fueron muchas partidas llenas de interés y ahora Magnus se aparece con esta jugada 3.g3

La variante con 3 g3 es una de esas que elegimos cuando nuestro rival tiene 300 puntos Elo por debajo y el propósito es evitar la teoría, porque sabemos que le vamos a ganar con cualquier cosa. Veamos las estadísticas sobre este movimiento:

Estadísticas sobre la variante


Como se ve en el gráfico, se han jugado más de 170.000 partidas con 3.d4 y menos de 2.000 con g3, que ocupa el octavo puesto entre las opciones de la blancas. ¿Puede Magnus Carlsen intentar sorprender a un GM de la talla de Anand con una variante así?

Esperemos que, en su próxima partida con blancas sea capaz de generar más peligro.

Durante el match anterior, mucho oimos hablar de una supercomputadora que Magnus operaba a distancia de la India. Quizás sea el momento de volver a solicitar sus servicios.

 

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