En esta partida disputada en La Valletta, durante la Olimpiada de 1980, Amador Rodríguez se enfrentó al Maestro FIDE italiano Pierluigi Passerotti en una de las líneas más sólidas de la Ruy López: la Variante Abierta. Profundo conocedor de esta estructura con ambos colores, Amador Rodríguez eligió un enfoque ambicioso y adelantado a su tiempo, buscando desequilibrar la posición frente a una defensa muy respetada teóricamente.
Tras una secuencia teórica bien conocida, la partida alcanzó una posición crítica en la que las blancas introdujeron un plan que, en aquel momento, apenas se había visto en la práctica magistral: el cambio en g5 seguido del avance de los peones f4 y g4. Este enfoque dinámico no solo creó problemas inmediatos al rey negro, sino que también alteró profundamente el carácter de la lucha, alejándola de los cauces más tranquilos y simétricos que suelen asociarse a la Variante Abierta.
A lo largo del medio juego, Amador Rodríguez combinó con precisión ideas estratégicas y recursos tácticos. La jugada 19.Axg5! marcó un punto de inflexión, al inaugurar un plan que con el tiempo se convertiría en un estándar en esta línea. Más adelante, el avance 21.g4! incrementó la presión sobre el flanco rey y obligó a las negras a tomar decisiones difíciles. El intento defensivo con 21...b4, aunque lógico desde un punto de vista práctico, terminó debilitando la estructura negra más de lo que la reforzaba.
En la fase crítica, Passerotti optó por 25...Rf7?, una decisión basada en la expectativa de alcanzar un final defendible. Sin embargo, Amador Rodríguez mantuvo la iniciativa y orientó la lucha hacia el ataque. La maniobra 27.Tf3! fue especialmente instructiva: la torre se incorporó con fuerza al ataque y penetró por las columnas abiertas, dejando al rey negro expuesto y con pocas opciones de contrajuego real.
El remate combinó precisión técnica y claridad conceptual, conduciendo a una posición en la que las negras no pudieron evitar el colapso. Más allá del resultado, la partida destaca por su valor pedagógico: muestra cómo, frente a una defensa sólida y muy estudiada, es posible imponer un plan original, dinámico y coherente, que años más tarde sería reconocido como un recurso teórico de primer nivel en la Variante Abierta.