En el Interzonal de Biel 1985, Amador Rodríguez disputó una compleja India de Rey contra el gran maestro argentino Miguel Ángel Quinteros, en una partida marcada por transposiciones, decisiones críticas y varios resets que definieron su desarrollo. Tras una apertura teórica rica en matices, la posición alcanzó un momento instructivo cuando Rodríguez eligió 18.Ca4?!, una decisión que permitió a Quinteros activar el flanco dama con precisión. Sin embargo, la secuencia 22.b4!, 24.b6! y 26.Ad1! mostró la calidad técnica de Rodríguez, que logró transformar la presión posicional en una ventaja cercana a decisiva.
La partida entró luego en una fase tensa, con ambos jugadores en apuro de tiempo. En ese tramo, Rodríguez cometió varios errores consecutivos —entre ellos 36.Tb1??— que permitieron a Quinteros igualar e incluso aspirar a más. El argentino tuvo la oportunidad de obtener ventaja con 37...Te8!!, pero la dejó escapar y la posición volvió a equilibrarse en la jugada 40, iniciando el primero de los resets narrativos de la partida.
El final que siguió fue largo y exigente. Tras la imprecisión 41...Tc8?, Rodríguez recuperó la iniciativa y condujo la partida hacia un final técnico donde la actividad del rey blanco resultó decisiva. La ruptura 51.g4! —un recurso que Quinteros no previó— abrió la posición y permitió a Rodríguez activar su rey, penetrar por el centro y convertir la ventaja en un punto completo.
Una partida vibrante, llena de ideas estratégicas, momentos críticos y lucha sostenida, que refleja la profundidad técnica y la resistencia competitiva de Rodríguez en los interzonales de su época.