La partida frente a Mikhail Tal, disputada en el Interzonal de Subotica en 1987, es uno de los encuentros más memorables de la carrera de Amador Rodríguez. En una Caro-Kann poco habitual, las blancas evitaron las líneas sólidas y eligieron 11.b4!?, una decisión valiente que condujo a un medio juego extremadamente agudo, lleno de complicaciones tácticas y estructuras poco convencionales.
Tal respondió con su estilo característico, buscando actividad inmediata, pero cometió dos imprecisiones críticas: 18...Tg8? y 22...Ag7?, que permitieron a las blancas tomar la iniciativa en condiciones ideales. La secuencia 23.Db4!, 24.Txa1 y 25.c6 abrió líneas decisivas contra el rey negro, y la presión combinada de dama y caballos dejó a Tal en una posición prácticamente indefendible.
A partir de 30.c4!, la posición negra se volvió insostenible. Para prolongar la lucha, Tal se vio obligado a entregar material, pero la coordinación blanca era ya abrumadora. El avance del rey blanco hacia el flanco dama, la actividad de la dama en la diagonal a1–h8 y la amenaza constante de zugzwang condujeron a un final técnicamente ganado.
En el tramo final, Amador Rodríguez tuvo que superar un momento psicológico crítico tras 55...Cf6!, creyendo durante décadas que había dejado escapar la victoria. Sin embargo, el análisis moderno demuestra que la posición seguía completamente ganada y que solo el error 59.h6?? permitió a Tal escapar con tablas. Hasta ese instante, la ejecución blanca había sido impecable.
Aun sin lograr la victoria, la partida constituye una demostración extraordinaria de creatividad, valentía y precisión frente a uno de los mayores genios tácticos de la historia. Un encuentro inolvidable, digno de figurar entre los mejores de la carrera de Amador Rodríguez.