La partida frente a Vassily Smyslov, disputada en el cerrado de Berlín de 1979, es un ejemplo magnífico de defensa precisa ante uno de los jugadores más técnicos y armoniosos de la historia. Smyslov eligió una línea secundaria con 4.Ag5, buscando una ligera presión sin asumir riesgos. Amador Rodríguez respondió con un planteamiento flexible, evitando las líneas teóricas más afiladas y manteniendo una estructura sólida en el centro.
Tras varias simplificaciones, las blancas conservaron una pequeña ventaja posicional, pero sin capacidad inmediata para crear amenazas directas. El avance 15.b5 marcó el inicio de las operaciones en el flanco dama, y la precisa 15...Cb6! neutralizó las intenciones blancas, manteniendo la posición bajo control. La partida entró entonces en una fase estratégica delicada, donde cada bando maniobró con paciencia.
La secuencia 18.Tb3 e6 19.Tdb1 y el posterior avance blanco en el flanco rey con 21.h4 y 23.hxg6 condujeron a una posición igualada pero rica en matices. Amador Rodríguez respondió con precisión, evitando concesiones estructurales y manteniendo siempre la coordinación de sus piezas. La ruptura central 24...d5 y la maniobra defensiva 26...Cb6! consolidaron la igualdad.
El intento más ambicioso de Smyslov llegó con 28.Da6, una jugada activa que buscaba generar presión en el flanco dama. Sin embargo, la respuesta 28...Cc4 y la secuencia posterior condujeron a un final de torres y alfiles completamente equilibrado. A pesar de su técnica legendaria, Smyslov no logró crear problemas reales, y tras varias maniobras infructuosas ofreció tablas en una posición totalmente igualada.
Una partida de gran nivel estratégico, donde Amador Rodríguez mostró solidez, criterio y una defensa impecable frente a uno de los campeones mundiales más difíciles de doblegar.