Esta partida muestra cómo Amador Rodríguez aplicó principios clásicos —desarrollo, centralización y estructura de peones— para obtener una victoria posicional frente al GM Óscar de la Riva en el Open de Alcobendas de 1993. La elección de 3.Cc3 contra la Francesa derivó en una posición tranquila, pero las negras optaron por el poco habitual 3...Cc6, una línea que exige precisión.
Tras simplificar en c6 y colocar el caballo en e5, Amador Rodríguez tomó el control de la casilla c5 y comenzó a presionar la estructura negra. El error 17...De7 dejó a la dama en una columna abierta y marcó el inicio de los problemas reales para las negras. La continuación 19...Tb5? agravó la situación, y la apertura del centro con 21.c4! reveló la falta de coordinación de las piezas negras.
La secuencia final, con la torre entrando por e1, el salto Cg4 y la amenaza simultánea de Txe8 y Cf6+, mostró cómo una posición aparentemente tranquila puede transformarse en un ataque decisivo cuando el desarrollo favorece a un bando. La partida concluyó con una victoria limpia, sin necesidad de cálculos profundos: la estrategia fue suficiente.