Esta partida muestra cómo Amador Rodríguez volvió a emplear en 1977 una variante dudosa de la Najdorf que ya había utilizado ese mismo año frente a Ermenkov. Aunque hoy se sabe que la línea es perdedora, la teoría de la época avanzaba lentamente y no existían módulos que revelaran sus defectos. Nicevski intentó castigar la elección con un sacrificio temático en d5, pero Amador Rodríguez encontró sobre el tablero todas las jugadas críticas para refutarlo.
La secuencia 14.Cd5?, seguida de nuevos sacrificios en e7 y g7, no proporcionó al blanco el ataque que buscaba. Las negras aceptaron el material, activaron sus piezas con precisión y llevaron el rey a una zona segura, neutralizando cada amenaza. El ataque blanco se desvaneció y la partida concluyó con una victoria clara y técnica.
En conjunto, es un ejemplo instructivo de cómo un sacrificio atractivo puede ser refutado si el jugador defensor encuentra las jugadas más exactas, incluso sin ayuda de módulos modernos.