La partida frente a Yuri Balashov, disputada en Minsk en 1982, ofrece un ejemplo instructivo de cómo castigar un planteamiento excesivamente apacible en la India de Rey. El gran maestro soviético evitó las líneas principales desde el inicio, buscando una lucha lenta y posicional, pero Amador Rodríguez respondió con un plan activo y coherente que explotó las debilidades generadas por la expansión blanca en el flanco de dama.
El punto de inflexión llegó muy pronto. Tras 10.Ae2, las negras aprovecharon la mala colocación del alfil de h4 y la estructura debilitada del rival para lanzar el preciso 10...a5!, una ruptura temática que abrió líneas y creó presión inmediata. La secuencia 15.Db3?! y 16.Ad3? agravó la situación blanca, permitiendo a las negras obtener una clara ventaja estratégica.
La jugada clave fue 16...Af8!, un recurso profundo que preparó la ruptura ...a4 en las mejores condiciones. Cuando Balashov cometió el grave error 17.Ag3??, la intermedia 17...a4! decidió prácticamente la partida. La dama negra penetró por a3 y las amenazas sobre g3 y el flanco de dama se volvieron imposibles de contener.
Aunque las blancas intentaron complicar la posición en el tramo final, la ventaja negra era ya decisiva. La coordinación de piezas, el dominio de las casillas negras y la actividad en el flanco de dama culminaron en un remate táctico preciso con 30...Ab4!, tras el cual Balashov abandonó inmediatamente.
Una victoria estratégica de gran calidad por parte de Amador Rodríguez, construida desde la comprensión profunda de la estructura y rematada con exactitud técnica.