Esta partida refleja a la perfección el espíritu con el que Amador Rodríguez afrontó el Interzonal de Biel 1985: ideas arriesgadas, preparación profunda y la voluntad de llevar a su rival a territorios incómodos desde los primeros compases. La variante elegida contra Jansa era una de las más audaces de su repertorio, basada en sepultar el alfil rival en h4 y jugar durante un largo tramo con una pieza de más a cambio de un peón. Estratégicamente, la lucha giraba en torno al control de e5, pero la partida pronto derivó en un combate táctico de enorme complejidad.
Jansa consumió mucho tiempo tratando de orientarse en una posición que conocía peor que Amador Rodríguez, y aun así encontró recursos notables, especialmente el sacrificio 28.Txf7!, que reavivó la lucha cuando las blancas habían alcanzado su mejor posición. A partir de ahí, ambos jugadores empezaron a jugar con muy poco tiempo, y la partida se convirtió en una sucesión de golpes tácticos, amenazas de mate y decisiones tomadas al límite.
El momento crítico llegó con 31.De6??, una jugada que parecía fuerte pero que en realidad perdía por completo. La respuesta 31...d4?? de Amador Rodríguez fue aún peor, un error que habría decidido la partida en su contra si Jansa hubiera encontrado 32.Dxc4. Sin embargo, también pasó por alto la refutación y, tras 32.De8+??, la balanza volvió a inclinarse del lado blanco. La secuencia final con ...Tf2!, ...Re8 y el avance del peón “e” selló una victoria tan caótica como inolvidable.
Una partida vibrante, llena de ideas creativas, errores compartidos y decisiones extremas, donde la preparación previa y la resistencia psicológica terminaron siendo tan importantes como el cálculo puro.