La partida de esta semana es precursora de otra en la que, cinco años después, derroté a Pablo San Segundo, en la misma apertura y el mismo esquema de medio juego.
Los grandes maestros prestamos mucha importancia a esos patrones en nuestra preparación: posiciones que nos recuerdan a partidas anteriores, temas de medio juego y finales que, más allá de nuestra experiencia personal, han sido explorados por los mejores jugadores del mundo.
Son elementos fundamentales para ampliar nuestra base de conocimientos estratégicos, elevan nuestra comprensión del ajedrez y quedan fijados en la mente para toda la vida.
Al comentar esta partida han transcurrido 48 años y no puedo precisar si entonces sabía que mi rival podía haber evitado la derrota en su jugada 30. Sea cual sea la respuesta, ahora he descubierto —o confirmado— que efectivamente era así.
Jean Yves Soyer
- Ajedrecista francés, nacido en 1958.
- Jugador activo en el circuito local y organizador de eventos regionales en Francia.
Me enfrenté a él en una única ocasión, durante el Open de Martigny (Suiza) en 1988.
Jean Yves Soyer - Amador Rodríguez
Martigny open (5) 1988
India de Dama E12
1.d4 Cf6 2.c4 e6 3.Cf3 b6 4.a3 c5 5.d5 Aa6 6.Dc2 exd5 7.cxd5 g6 8.Cc3 Ag7 9.g3 0-0 10.Ag2 d6 11.0-0 Te8

Reseña teórica
12.Af4
Una jugada consistente con la estructura actual. La línea más popular es 12.Te1 Cbd7 13.h3 b5 14.e4 que lleva a mi partida contra San Segundo.
Como alternativa importante figura 14.Af4, que de hecho es la jugada más empleada.
La misma idea que emplea mi rival en la presente partida.
12...De7 13.Tfe1 Cbd7

14.e4
La vía tradicional. Más peligrosa es 14.Da4 Ab7 15.Cb5 que pone a las negras ante la difícil elección de capturar Cxd5 o jugar Ce5 o Ce4, cada una de las cuales se ha jugado en más de 10 partidas al más alto nivel.
14...Cg4 15.Ag5

La primera vez en que se vio esta jugada.
15...Af6
La más empleada es 15...f6 y un ejemplo importante es 16.Af4 Cge5 17.Cxe5 Cxe5 18.Tad1 Dd7 con ligera superioridad blanca, Kramnik-Timman Linares 1993.
Regresamos a la partida ...
16.Axf6 Dxf6 17.a4
No es una jugada aislada: mi rival la realiza dentro de un plan que, sin embargo, terminará por empeorar su posición.
En el ajedrez siempre hay que seguir un plan, pero cuidado, que hay planes buenos y planes malos.
Encontré una breve partida que siguió 17.Tad1 c4 18.Ca2 Cc5 19.h3 Ce5 20.Cxe5 dxe5 21.Af1 ½-½ Eliet (2447)-Starostits (2511) Le Touquet 2007
El módulo señala que podía mejorarse con 18.Cd4 Cc5 19.Cc6 Cd3 20.Te2 g5 21.h3 Cge5 22.Te3
Va más allá y piensa que las blancas tienen clara ventaja, una evaluación difícil y debatible porque el caballo en c6 es muy bonito pero los dos caballos negros están mejor situados. Es en cualquier caso una posición muy compleja.
17...Cde5 18.Cxe5 Cxe5

Estamos en terreno virgen. Ninguna partida llegó a esta posición, ni antes ni después. Existe un equilibrio aproximado, aunque yo me sentía satisfecho.
Las blancas todavía no han hecho nada contra mi, mientras que yo si estoy buscando cosas contra él a través de las casillas d3 o f3.
19.Cb5?!
Fiel al plan iniciado con 17.a4, un plan que —como comenté— no es adecuado.
Tampoco podía jugar 19.f4 Cd3 20.Te2 Dd4+ 21.Rh1 porque 21...Cb4 gana la calidad y lo mismo ocurriría contra 20.Tf1.
19...Axb5 20.axb5

El avance f4 está en el ambiente y no debo permitirlo. Puedo hacerlo con g5 pero pensé que no era necesario y podía ahorrarme ese tiempo para apoyar el salto del caballo a d3.
20...c4
Una vez más, el módulo prefiere la alternativa contraria, 20...g5, el plan que por suerte puse en práctica a partir de mi siguiente turno.
21.Dc3 g5 22.Ta3?
Es un buen momento para repasar una práctica recomendada: la importancia de poner atención a cada movimiento que realiza tu rival.
No importa el plan que tenías en mente para la jugada siguiente ni la secuencia que estuviste calculando en la jugada anterior. Cuando tu rival mueve una pieza, debes fijar tu atención en ella.
En muchas ocasiones una simple inspección visual es suficiente, en otras hay que calcular, pero lo que nunca puedes hacer es seguir adelante con tu plan sin prestar atención a lo que acaba de hacer tu rival.
En este caso puede parecer sencillo: ha jugado g5 y piensas "será para evitar f4 pero yo no tenía intención de jugar f4, por tanto la ignoro y continúo".
Ese razonamiento es demasiado simplista. Si que es cierto que g5 evita el avance f4, pero también pretende algo más.
22...g4!

Entonces te das cuenta de que podías haber evitado esta jugada con 22.f3! en lugar de 22.Ta3? y ya es tarde. Yo aprovecho la oportunidad para tomar las riendas de la partida.
Este avance hace que mi caballo disfrute de la casilla e5 con garantías de que no será desalojado jamás por un avance f2-f4 y de paso señalo como débil su casilla f3.
La combinación de dama y caballo contra dama y alfil es bien conocida como un patrón de superioridad estratégica.
23.Tea1 Te7
Correcta pero más efectiva era 23...Tec8 24.Txa7 Txa7 25.Txa7 Tc5.
24.Ta4 Rg7
De nuevo era mejor 24...Tc8! 25.Txa7 Txa7 26.Txa7 Tc5 con ventaja ganadora.
25.Ta6
Soyer pudo aprovechar para jugar 25.f4 gxf3 26.Tf1 y aunque sigo mejor, mi ventaja se reduce considerablemente.
25...Cf3+?

Un error de apreciación que pudo costarme medio punto.
Calculé rápido las jugadas siguientes hasta completar la jugada 29. Apareció con claridad en mi mente la posición de un final de torres y concluí que las blancas perdían con cualquiera.
El cálculo fue bueno pero la evaluación fue incorrecta, porque si que existe una jugada salvadora que no preví y que mi rival por suerte tampoco descubrió.
Para ganar solo necesitaba echar mano de la secuencia señalada previamente, la que esa tarde no pasó por mi mente: 25...Tc8! 26.Txa7 Txa7 27.Txa7 Tc5
La posición negra es ganadora.
26.Axf3 Dxc3 27.bxc3 gxf3 28.Txb6 axb6 29.Txa8 Txe4

Alcanzamos el momento culminante.
Las negras amenazan mate en e1. Las blancas deben decidir entre abrir un agujero en h2 o jugar el rey a f1. La primera conduce a tablas, la segunda, a la derrota.
30.Rf1?
Las blancas optan por la peor y cometen el error decisivo.
30.h4! conducía a tablas:
- 30...Te1+ 31.Rh2 Tf1 (31...h5 32.Td8) 32.g4 Txf2+ 33.Rg3=
- 30...Rf6 31.Tb8 Re5 32.Txb6=
30...Te5

Después de una dura lucha, ahora sí que las blancas están perdidas.
31.Ta4
También pierde 31.Tc8 Txd5 32.Re1 Te5+ 33.Rd1 d5
31...Txd5 32.Re1 Te5+ 33.Rd1 d5 34.Ta6 Te2 35.Txb6 Txf2 36.Td6 Tb2 37.Txd5
En caso de 37.Re1 Txb5 38.Rf2 la forma más fácil de ganar es 38...Rf8! con idea de Re7 para que la torre no moleste al peón en d5 y después ...Tb2+ y Tb3
37...Tb1+

Las blancas abandonan. A cualquier jugada del rey sigue 38...f2 y el peón corona.
0-1
Al revisar esta partida tantos años después, comprendo que el momento crítico llegó mucho antes del error final. La jugada 17.a4 marcó un plan equivocado para las blancas, y la secuencia 22.Ta3? g4! terminó de inclinar la balanza.
Yo también tuve mi oportunidad de ganar de forma más directa con 25...Tc8!, una línea que esa tarde no pasó por mi mente. Así, ambos dejamos escapar algo: él una defensa más resistente, yo una victoria más limpia.
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