En esta partida del Capablanca in Memoriam 1986, Amador Rodríguez se enfrenta a Vereslav Eingorn en una Francesa Winawer donde surge un duelo estratégico clásico: las blancas obtienen espacio y dominio de las casillas negras a cambio de aceptar una estructura debilitada con peones doblados en c2 y c3. Desde los primeros compases la lucha se orienta hacia planes de largo alcance, maniobras posicionales y decisiones que influyen en toda la partida.
Rodríguez consigue una posición activa y con iniciativa, presionando en el flanco dama y obligando a Eingorn a defender con precisión. Varias alternativas fuertes —como 20.Aa6! o 23.Ca6!— ofrecían ventajas aún mayores, pero la partida continúa con una estructura compleja que desemboca en un final con torres y alfiles donde cada avance debe medirse con cuidado.
La ruptura 42.c4! cambia la naturaleza del final y abre la posibilidad de convertir la ventaja. Sin embargo, un detalle táctico en la jugada 46 permite que la torre negra se active y que la posición se simplifique hacia un final igualado. A pesar de intentos posteriores de crear zugzwang y presionar con el rey y el alfil, Eingorn encuentra los recursos defensivos necesarios.
El duelo concluye en tablas teóricas, dejando una partida instructiva donde la lucha entre espacio y estructura muestra toda su profundidad estratégica.