Esta fue una partida muy importante, ya que se disputó en mi último torneo antes de viajar al Interzonal de Subotica. Era razonable esperar que mi forma deportiva estuviera en un buen momento, y así fue: esta partida me dio una confianza muy necesaria.
Fiel a los patrones habituales de la Siciliana, se entabla una lucha en flancos opuestos. Yo concentro mis esfuerzos en su flanco dama, mientras él intenta abrirse paso en el mío. Lo inusual, sin embargo, es que se trata de acciones de carácter posicional, no del típico ataque directo contra los reyes, que a lo largo de este enfrentamiento respiran con tranquilidad.
Frente a un rival fuerte estuve siempre bien orientado: ideas claras, planes coherentes y una vigilancia táctica constante para evitar cualquier contrajuego. No es fácil combinar todos esos factores, pero cuando se logra, las probabilidades de éxito se multiplican.
Elizbar Ubilava
- GM español, nacido en Georgia el 27-08-1950.
- Trabajó durante aproximadamente diez años como entrenador oficial de Anand.
- Obtuvo excelentes resultados en numerosos eventos internacionales.
En primer lugar, conviene destacar que Ubilava es una persona correcta, educada y seria, como pocas en el mundo del ajedrez.
Es un gran maestro muy fuerte. Fue campeón de Georgia y participó tanto en Olimpiadas como en el Campeonato de la Unión Soviética.
Sus amplios conocimientos y su carácter moderado lo convierten en un entrenador idóneo de alto nivel.
Amador Rodriguez - Elizbar Ubilava
Capablanca in Memoriam Camagüey 1987
Defensa Siciliana B58
1.e4 c5 2.Cf3 d6 3.d4 cxd4 4.Cxd4 Cf6 5.Cc3 Cc6 6.Ae2
Mi elección predominante fue casi siempre 6.Ag5, entrando en la variante Rauzer, una de mis favoritas con cualquier color. También estuve muy familiarizado, con ambos colores, con 6.Ac4, predilecta de Bobby Fischer.
Respecto a 6.Ae2, esta fue la única vez que la empleé con piezas blancas en una partida seria. Por el contrario, jugando con negras, tuve que enfrentarla en once ocasiones.
6...e5 7.Cf3 h6 8.0-0 Ae7 9.Te1 0-0 10.h3 Ae6

Reseña teórica
Esta partida se disputó en mayo de 1987 y, tres meses después, una vez finalizado el Interzonal, elegí esta misma jugada contra Geller en un fuerte torneo en Ámsterdam. En aquella ocasión yo conducía las piezas negras y el resultado no fue satisfactorio.
En octubre, nuevamente con negras, volví a enfrentar esta posición y a partir de entonces me decidí por 10...Te8, jugada que repetí en las tres partidas siguientes.
Tras 10...Te8 11.Af1 Af8 me jugaron 12.Ch2, 12.Cd5 y 12.b3. Obtuve tres tablas y una victoria frente a Gómez Baillo en el Panamericano de 1987, en Argentina.
Regresamos a la partida…
11.Af1 Tc8 12.Cd5 Axd5 13.exd5 Cb8 14.c4 Cbd7 15.Ae3

15...Ch7
En mi partida posterior contra Geller me desvié con 15...b6 y siguió 16.b4 Ch7 17.Tc1 Cg5 18.Cd2 f5 19.f4 Cf7 20.Cf3.
Hubo dos diferencias respecto a la partida actual: primero, que Ubilava nunca jugó b7-b6; y segundo, que en lugar de f3, Geller jugó directamente f4. Pude mejorar en varios momentos, quedé peor y logré entablar a duras penas en un largo final.
16.b4 a5 17.a3 Cg5

18.Cd2
Respuesta temática, aunque lo más incisivo hubiera sido 18.c5!, sacrificando el peón a cambio de una fuerte iniciativa. Por ejemplo: 18...axb4 19.axb4 dxc5 20.d6! Cxf3+ 21.Dxf3 Axd6 22.Ted1, con compensación.
18...f5 19.f3 Cf7 20.Ad3?! e4 21.fxe4 Cfe5 22.Ae2 f4 23.Ad4 Af6
En definitiva, fueron las negras quienes sacrificaron un peón, y quizá pudieron hacerlo de una manera más precisa.
En cualquier caso, la posición exige máxima concentración. Si para conservar el peón hay que jugar de forma pasiva, es mala señal.

Ahora las negras especulan con varias amenazas sutiles. El alfil en d4 está sin protección y el peón de c4 no está sobreprotegido, pudiendo caer tras un sacrificio adicional como f4-f3.
24.Tc1!
La clave está en realizar jugadas constructivas, con energía, y dejar jugar al rival. Puede responder bien, pero también puede equivocarse; el tiempo lo dirá.
Lo que no se puede hacer es obligarlo a jugar de una forma determinada, arrastrándolo con jugadas forzadas.
Tampoco conviene tomar demasiadas precauciones, porque uno acaba convirtiéndose en un jugador aburrido.
La partida puede cambiar, y no siempre a tu favor.
Si no actúas con energía, las cosas pueden escaparse de las manos. Un buen ejemplo sería aquí 24.Rh1, lógica pero pasiva, que permite 24...axb4 25.axb4 f3! y no funciona 26.gxf3? por 26...Cg6!, quedando las negras mejor pese a tener dos peones menos.
24...Cd3?
Aquí está el resultado: a la primera oportunidad, Ubilava falla.
- 24...f3 era otra posibilidad temática: 25.Cxf3 Cxf3+ 26.Axf3 Axd4+ 27.Dxd4 Ce5 28.Ag4! Cxg4 29.hxg4 Tf4 30.c5 Txg4 31.Dd2, con clara ventaja.
- 24...b6 era la mejor defensa, una jugada sólida y acorde con la posición.
25.Axf6 Dxf6 26.Axd3 Dd4+ 27.Rh1 Dxd3
Las negras amenazan capturar en a3 y también jugar Ce5, logrando una compensación adecuadapor el peón.
Lo que Ubilava no previó fue que yo tenía preparada una continuación mucho más agresiva.
28.c5!!

Un brillante sacrificio de peón. Para un profesional puede resultar temático, pero mi idea se aparta ligeramente de lo habitual y se comprenderá mejor tras la siguiente jugada. Las negras se enfrentan ahora a una elección muy incómoda.
Si aceptan el peón pueden hacerlo en c5 o en a3: en ambos casos ganan material, pero se trata de peones distintos. Si prefieren declinar el sacrificio, la jugada natural es Ce5, que también puede ejecutarse de dos maneras, directa o precedida por el cambio en b4.
Lo ideal sería no verse obligado a tomar una decisión así, porque en todas las variantes las negras quedan peor.
28...dxc5
Las alternativas no mejoraban la situación y me dejaban con gran ventaja.
- 28...axb4 29.axb4 Ce5 (29...Dd4 30.Cc4 dxc5 31.e5) 30.Cf3
- 28...Dxa3 29.cxd6 Ce5 30.Txc8 Txc8 31.Cf3
- 28...Ce5 29.Cf3 Db5 30.De2
29.Cf3!

Las negras esperaban la habitual 29.Cc4 para responder con 29...Dg3!, obteniendo un excelente contrajuego.
Mi jugada 29.Cf3 es visualmente más modesta, pero está diseñada para cortar de raíz toda la actividad rival, controlando las casillas centrales y cerrando la tercera fila para proteger al rey.
29...Dxd1
Frente a 29...c4 o 29...Dxa3, la respuesta sería 30.e5. En este último caso podría quedar con dos peones de menos, pero la fuerza de los peones centrales es demoledora.
30.Tcxd1 cxb4 (30...axb4 31.axb4 c4 32.e5) 31.axb4 axb4 32.e5

Una vez que los dos peones pasados blancos se alinean en la quinta fila, la defensa se vuelve imposible. Avanzarán del modo más conveniente, sin obstáculos reales.
32...Cc5 33.e6 Tfe8 34.e7! (sin temor a un bloqueo en d7) 34...b3 (34...Cd7 35.d6 Tc5 36.Cd4!, buscando c7 vía e6) 35.d6 b2!?
35...Cd7 pierde fácilmente tras 36.Ce5. La jugada de la partida tiende un ingenioso truco en el que puede caer cualquiera si está apurado de tiempo o confiado en su enorme ventaja.
36.Te2!
La jugada evidente 36.d7?? era el error que esperaban las negras para salvar un inesperado medio punto: 36...Cxd7! 37.Txd7 Tc1 38.Txb7 Txe7!! y el sueño de la victoria se desvanece.
36...Cd3 37.d7 Rf7

38.Ce5+! Cxe5 39.dxc8D Txc8 40.Txe5

Un final bien trabajado y bien rematado, como debe ser.
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