Juego posicional exquisito contra la Taimanov
Juego posicional exquisito contra la Taimanov
  • Amador Rodríguez
  • Actualizado:

Qué mayor satisfacción que contrastar una partida con dos potentes módulos de análisis y no encontrar ninguna sugerencia para mejorar mi juego, más aún cuando se trata de una victoria importante frente a un rival poderoso.

Es la prueba contrastada de la calidad de mi ajedrez a solo tres días de cumplir veintidós años.

Lo realmente increíble es que han transcurrido cuarenta y cinco años desde que medí fuerzas con Jonathan Speelman, quien pocos años después se convertiría en uno de los grandes maestros más fuertes de Europa.

Fue una partida tensa, por lo que significaba para la ubicación final del equipo cubano; una partida técnica, por la naturaleza de la lucha; y una partida que me hizo muy feliz, porque era plenamente consciente de la categoría de mi rival y sentí que me desempeñé con gran precisión de principio a fin.

Jonathan Speelman

Speelman, Jonathan

  • GM Inglaterra, 02-10-1956
  • Tres veces campeón de Inglaterra
  • Representó a su país en múltiples olimpiadas desde 1980 hasta 2006

Jonathan Speelman es un gran maestro de renombre internacional, dos veces candidato al título de campeón del mundo.

Ha escrito numerosos libros y ha sido entrenador de Nigel Short y Viswanathan Anand, entre otros grandes maestros de élite.

Amador Rodriguez - Jonathan Speelman

Mundial U-26 Ciudad de México 1978

Siciliana Taimanov B44

1.e4 c5 2.Cf3 Cc6 3.d4 cxd4 4.Cxd4 e6

diagrama_01

La Variante Taimanov es una de las más importantes dentro del complejo universo de las defensas sicilianas.

Lejos de plantear un entorno agresivo como en la Najdorf, las negras buscan construir una posición relativamente sólida desde la cual lanzar un contraataque en el momento adecuado.

Reseña teórica

Las blancas tienen varias formas de jugar contra la Taimanov y, a lo largo de mi carrera, tuve que explorarlas casi todas.

  1. 5.Cc3 es la jugada más popular, con gran diferencia. Las blancas proceden de forma natural y lo habitual es continuar con 6.Ae3. Después toca decidir si seguir con Dd2 para buscar el enroque largo o simplemente Ae2 para enrocar corto. En este último caso, es factible que la partida transponga a una Variante Scheveningen.
  2. 5.c4 es una línea sólida que busca dominar el centro. Sería ideal si funcionara de forma directa, pero tras 5...Cf6 6.Cc3 Ab4 el alfil clava al caballo, presiona el peón de e4 y abre numerosas subvariantes. Esta línea se ha jugado en decenas de miles de partidas y el veredicto no es claro. Como casi siempre, es cuestión de quién juegue mejor.
  3. 5.Cxc6 bxc6 6.Ad3 es otra variante popular, bastante similar a la Paulsen. La diferencia radica en que las negras se han ahorrado la jugada a7-a6.
  4. 5.Cb5 es la alternativa más importante a 5.Cc3, buscando ganar espacio y llevar la partida a un terreno habitual dentro de las líneas denominadas como “erizo”. De hecho, muchos jugadores evitan la Taimanov por temor a que esta línea los conduzca a una posición restringida, con menos espacio. Fue esta la jugada elegida por Anatoly Karpov en la primera partida en la que condujo las piezas blancas frente a Garry Kasparov, en el primer match que disputaron en 1985.

Regresamos a la partida...

5.Cb5 d6 6.c4

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Ahora se aprecia mejor la idea detrás del salto del caballo a b5, que a simple vista podría parecer una pérdida de tiempo, pero en realidad ha cumplido dos objetivos.

En primer lugar, las negras se han visto obligadas a cerrar la vía de salida de su alfil de casillas negras, eliminando por completo la posibilidad de desarrollarlo a b4.

La segunda cuestión es que las blancas disponen ahora de más espacio, un hecho incuestionable: verás que todas las piezas negras se ubicarán desde la tercera fila hacia atrás.

6...Cf6 7.C5c3

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Vamos rumbo a una línea que hace varias décadas popularizó el GM Ljubomir Ljubojević y que, con solo verla, atrajo inmediatamente mi atención.

7.C1c3 es la jugada estándar y, tras 7...a6 8.Ca3 Ae7 9.Ae2 0-0, las blancas también enrocarán corto. La posición derivará entonces en una de esas estructuras de erizo que aparecen en varias aperturas, incluso ajenas a la Siciliana, como la Inglesa simétrica.

Te recomiendo mi intensa partida frente a Lev Polugaevsky, comentada en este blog, en la que se debatió precisamente esa variante.

7...Ae7 8.Ae2 0-0 9.0-0 b6

Bastaría que las blancas jugaran ahora 10.Ca3, las negras respondieran a6 y estaríamos exactamente en la línea principal.

Es el momento en que las blancas van a mostrar sus cartas, con las jugadas que caracterizan esta línea en particular.

10.Af4!?

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Un movimiento que resultará chocante para muchos, ya que esa casilla suele reservarse para el avance f2-f4, uno de los temas clásicos de la Defensa Siciliana en todas sus variantes. Por su parte, las negras deben decidir si desarrollar su alfil por b7 o por d7, ambas opciones con sus pros y sus contras.

10...a6

10...Ab7 es, por supuesto, la jugada más popular, más aún después de haber avanzado b7-b6 en el turno anterior.

11.Te1

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Otra jugada que va un poco a contracorriente de lo habitual, pues las blancas suelen avanzar el peón a f4 y mantener la torre en f1 para apoyarlo. Con el alfil en f4, las blancas indican que no perderán de vista el peón negro retrasado en d6 y, para evitar la jugada liberadora d7-d5, colocan la torre en e1 antes de desarrollar el caballo a d2.

Además, se impide que las negras desarrollen rápidamente el alfil por d7, ya que el peón de d6 quedaría colgando.

11...Tb8 12.a3

Se sigue impidiendo Ad7 y d5 antes de sacar el caballo a d2.

12...Ce5 13.Cd2 Ad7 14.Ag3 Ac6 15.b4

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Las blancas disfrutan de una ligera superioridad en una Siciliana algo diferente. No hay planes de ataque directo sobre el rey negro, sino un prometedor juego posicional.

En mis notas tras la sexta jugada señalé que las piezas negras quedarían confinadas en las tres últimas filas, y así ha sido: tan solo un caballo ha logrado avanzar un paso más.

15...Cg6 16.Tc1 Tc8

Speelman renuncia a su plan original de buscar la ruptura temática en b5. En este momento, 16...b5 era una jugada plausible, y mi idea era continuar con 17.Ad3!? para llevar la dama a e2, sin preocuparme por el cambio de peones en c4, que no sería favorable para las negras, ya que tras 17...bxc4?! 18.Cxc4 quedarían bajo presión por todos lados.

17.Ad3 Cd7 18.f4 Af6

18...Ah4 era posible, pero como pronto veremos, el cambio de alfiles repercute negativamente en la posición negra.

19.Cf3 Ab7 20.Dd2 Ch4?

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Con todas sus piezas recluidas en las tres últimas filas, las negras sienten la necesidad de buscar una simplificación para aliviar la presión. Van a conseguir exactamente lo contrario.

21.Cxh4 Axh4 22.Axh4 Dxh4 23.Af1 Tfd8 24.Tcd1!

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Los cambios no han sido buenos para las negras y las blancas cuentan con una clara ventaja, basada principalmente en la debilidad de los peones en b6 y d6, este último martillado a través de la columna semiabierta.

24...Df6

No funcionaba 24...Cf6 por 25.e5! Ch5, y ahora tanto 26.Df2 como 26.De3 conducen a posiciones claramente ventajosas.

25.De3!

Que amenaza 26.Txd6, y habrá que ver cómo las negras defienden ese peón. Retroceder la dama a e7 parece ser la única opción razonable.

25...Tc6? 26.Td2!

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Con la idea de doblar torres, lo que dejaría vía libre a un avance imparable del peón a e5. Como suele ocurrir en este tipo de situaciones, el bando en inferioridad recurre a continuaciones desesperadas que no hacen más que precipitar la derrota.

26...g5?! 27.fxg5 De7

Bajo la creencia de que el caballo irá a e5 y las negras obtendrán una excelente compensación.

Algo mejor era 27...De5, contra la que pensaba continuar con 28.Cd1!, buscando Cf2-g4, una maniobra que habría sido muy fuerte.

Ahora reaccioné de forma fulminante, devolviendo el peón para alcanzar una ventaja posicional decisiva.

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28.e5!! Cxe5 29.Ce4

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A partir de aquí, la táctica entra en escena y comienzan a llover las amenazas.

29...Rh8 30.Ted1 Cg6

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Como no podía ser de otra manera, aquí la máquina se lanza contra el rey negro con jugadas como Cf6, Ad3 o h4. Todas esas líneas terminan imponiéndose, con mayor o menor facilidad, tras variantes de puro cálculo.

Yo adopté una solución más sensata: seguir jugando en el centro y en el flanco de dama, sin desviarme del curso natural de la partida, sin necesidad de cálculos complejos ni del riesgo que estos conllevan.

31.b5! axb5 32.cxb5 Tc7 33.Cxd6

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Se amenaza Cxf7+ y también Dxb6. El asalto a la posición negra es ya imparable.

33...Ad5 34.Dd4+! Rg8 35.Ce4

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Con un peón de menos, otro en serios apuros en b6 y la avalancha que se avecinaba en el flanco de rey, Speelman podía haber abandonado tranquilamente.

Conviene recordar que aquí existía el control de la jugada cuarenta, al que nos acercábamos con pocos minutos en el reloj, y que en estos últimos compases un solo error podía cambiar el curso de la partida.

35...Tdc8 36.Cf6+ Rf8 37.Cxh7+ Rg8 38.Cf6+ Rf8 39.Dxb6 Dxa3 40.Cxd5 exd5 41.Txd5

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1-0

Una gran partida, limpia, sin errores, fiel a la estrategia que la posición demandaba.

Jugada en 1978, cuando aún no se habían inventado los ordenadores, esta partida resiste invicta los numerosos intentos de mejora por parte de los módulos de análisis en su versión de 2025.

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