En el Capablanca del 77 Romanishin me pasó por encima. Con negras, en una India de Rey, sacrifiqué un peón en mi jugada 12 y pensé que todo iba bien hasta que respondió con 20.Td1; desde ese momento la partida comenzó a esfumarse de mis manos.
Nueve años después, esta vez con blancas, me crucé con José Luis Vilela y me planteó exactamente la misma variante. En su jugada 12 realizó el mismo sacrificio y hasta la jugada 16 estuvimos repitiendo aquella partida.
Normalmente esto genera desconfianza: temes que tu rival venga preparado y armado con una novedad peligrosa. No recordaba a Vilela jugando la India de Rey, pero aun así me arriesgué a repetir. El factor decisivo fue la enorme confianza que siempre tuve en Romanishin.
José Luis Vilela

- Maestro Internacional cubano, nacido el 19-03-1953.
- Participó en las olimpiadas de Buenos Aires 1978 y Lucerna 1982 como jugador, y en varias otras como capitán del equipo cubano.
Nunca encontré una respuesta clara a por qué Vilela no logró el título de gran maestro. Fuerza tenía de sobra y dedicación también, pero así es el ajedrez: no siempre hay una explicación lógica para cada trayectoria.
Coincidíamos en prácticamente todos los eventos importantes: Nacionales, Radio Rebelde, Bayamo, Capablanca… siempre estaba allí, compitiendo al nivel de un gran maestro más.
Tengo entendido que desde hace muchos años Vilela ha emprendido, con éxito, otra tarea de gran importancia: la organización de los torneos Capablanca.
Amador Rodriguez - José Luis Vilela
Carlos Manuel de Céspedes, Bayamo 1986
India de Rey E81
1.d4 Cf6 2.c4 g6 3.f3 Ag7 4.e4 d6 5.Cc3 0-0 6.Ae3

La variante Saemisch, la más fuerte contra la India de Rey, que obliga a las negras a emplearse a fondo lo antes posible para evitar quedar sin espacio.
6...a6 7.Ad3 c5 8.Cge2 Cc6 9.d5 Ce5 10.a4 e6 11.dxe6! Axe6 12.b3 b5! 13.axb5 axb5 14.Txa8 Dxa8 15.Cxb5 Da5+ 16.Cec3

Hasta aquí hemos seguido mi partida contra Romanishin, con colores invertidos.
16...Db4?
La primera jugada nueva de Vilela es un costoso error, probablemente el error decisivo.
Contrastando con la máquina, se confirma que la mejor ruta es exactamente la que siguió Romanishin contra mí. No hay mejora posible todavía.
Aquella partida continuó 16...Cfd7! 17.0-0!

No la esperaba y me impresionó que Romanishin debilitara su flanco rey buscando un objetivo superior. Siguió 17...Cxf3+ 18.gxf3 Axc3 19.Dc2 Ag7, y pensaba estar bien.

Entonces jugó 20.Td1! Ce5 21.Ae2. Me quedé frío. Desde entonces siempre recordé esa partida como una genialidad suya. Respondí con 21...f5?, un avance típico en la India de Rey que aquí me sepultó sin contemplaciones: 22.f4! Cf7 23.Cxd6 Cxd6 24.Txd6 Ac8 25.Dd2 Da1+ 26.Dd1 Da5 27.e5 con ventaja ganadora, Romanishin–Amador, Cienfuegos 1977.
Cuarenta y ocho años después, la máquina me muestra 21...Dd8!

La dama ya no pinta nada en a5: su lugar está en el flanco rey, camino de h4. Con ese concepto natural las negras organizan un excelente contrajuego… dejando por el camino los peones de d6 y c5, algo que los humanos no vemos así como así.
17.Ae2!

Voy a alcanzar una posición como la de Romanishin, con dos ventajas: Vilela no recuperará su peón y yo no tendré que debilitar mi flanco rey.
17...Ce8 18.Ad2
Suficientemente fuerte. 18.0-0 era milimétricamente mejor y contenía un truco de máquina espectacular: las negras no pueden jugar 18...Cxf3+? 19.Txf3 Axc3 20.Ah6, y es precioso porque ni siquiera pueden sacrificar la calidad: si el alfil se retira, sigue 21.Ad2 cazando a la dama.
18...Da5 19.0-0

Las negras se han quedado con un peón de menos, peor estructura y peor desarrollo.
19...Cc6 20.Cd5 Dd8 21.Ae3 f5?! 22.exf5 Txf5
Contra 22...Axf5 seguiría 23.Ad3 o incluso 23.f4.
23.Ad3 Tf8 24.Ae4 Rh8

25.Dd2
También interesante era 25.Cf4 Ad7 26.Ce6 Axe6 27.Axc6, manteniendo el peón de más y empeorando la posición negra.
25...Ce5 26.Ah6
Cuestión de elegir: 26.Ag5, 26.Cdc3 y 26.Td1 también eran fuertes.
26...Axd5 27.Axg7+ Rxg7 28.Dxd5 Df6 29.f4
Mejor era 29.Td1.
29...Cf7
29...g5 era una posibilidad que no debí permitir. Las negras siguen perdidas, pero al menos respiran.
30.Dd2 De7 31.Te1 Df6 32.Ac6 Dd8 33.Te6!

Con el peón de más bien consolidado, es momento de comenzar el remate.
33...Cc7 34.Dc3+ Rg8 35.Cxc7 Dxc7 36.Ad5 Dd8 37.Df6

1-0
Las negras abandonan porque se amenaza Te7, obligando a cambiar damas. Tras 37...Dxf6 38.Txf6 Rg7 39.Txf7+ Txf7 40.Axf7 Rxf7 41.Rf2 se llega a un sencillo final de reyes y peones sin esperanza para las negras.
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