Una apertura con múltiples carencias.
Una apertura con múltiples carencias.
  • Amador Rodríguez
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En mis inicios, sin entrenador ni bibliografía, no tuve otra opción que incorporar la India de Rey a mi repertorio. Con el paso del tiempo, he llegado a considerarla una apertura con múltiples carencias.

En esta partida la enfrento con piezas blancas. Fue en una etapa en la que decidí jugar el peón de dama durante algunos años, con el objetivo de comprender mejor ese tipo de posiciones y universalizar mi entendimiento del ajedrez.

Al revisar esta partida en profundidad con los módulos más recientes, compruebo que jugué de forma perfecta, lo cual me produce una gran satisfacción.

Es cierto que conté con una ventaja importante: conocía a fondo este esquema. Y aquí va un consejo fundamental: cuando estudies aperturas, prioriza siempre los esquemas sobre las variantes concretas.

Alexander Sznapik

Alexander Sznapik

  • MI Polonia, nacido el 10-02-1951
  • Cuatro veces campeón de Polonia
  • Participó en nueve Olimpiadas Mundiales
  • Obtuvo el título de Maestro Internacional en 1977

Me enfrenté a él en dos ocasiones, con una victoria y un empate.

Amador Rodriguez - Alexander Sznapik

Berlín 1979

India de Rey E88

1.d4 Cf6 2.c4 g6 3.Cc3 Ag7 4.e4 d6 5.f3

diagrama_01

Con lo mucho que me molestaba enfrentar el Saemisch con negras, no iba a perder la oportunidad de emplearlo con blancas. Conduce a una posición dominante en el centro y a un medio juego con mucho espacio, dos factores que siempre me han resultado muy atractivos.

5...0-0 6.Ae3 e5 7.d5 c6 8.Dd2 cxd5 9.cxd5

diagrama_02

Reseña teórica

Históricamente, 6...e5 ha sido la respuesta más empleada contra el Saemisch, y cerca de dos mil partidas han alcanzado esta posición.

Jugué esta línea contra Portisch y Spassky en el Interzonal de Toluca en 1992. Kasparov también la utilizó en las Olimpiadas de 1988 y 1992. En aquel entonces era la respuesta estándar, pero los tiempos han cambiado.

Hoy en día se prefieren líneas más dinámicas, como 6...a6 o 6...c5.

Pronto se hace evidente que las negras quedan con menos desarrollo, menos espacio y, lo que es peor, con una desventaja estructural persistente en el flanco de dama. Están obligadas a buscar contrajuego en el flanco de rey, donde las blancas las esperan bien posicionadas. En mi opinión, es un esquema sin futuro que las negras deberían evitar.

Regresamos a la partida...

9...Ce8 10.Ad3 f5 11.exf5 gxf5 12.Cge2 Cd7 13.0-0

diagrama_03

Las blancas enrocan largo cuando la posición está cerrada. Cuando los peones de la columna “c” se cambian, el enroque corto suele ser la norma.

13...Cdf6 14.Rh1

Más temprano que tarde hay que jugar Tac1, ya que la columna está abierta y pertenece a las blancas, que además tienen las torres comunicadas.

Opté por 14.Rh1 al considerar más urgente preparar el avance f2-f4. Para ello, el alfil debe disponer de la casilla g1 y el rey quedar protegido frente a un eventual jaque en la diagonal desde b6.

14...De7 15.Ag5!?

Era posible jugar directamente f4, manteniendo el alfil en e3, una casilla muy útil de cara al juego en el flanco de dama.

La decisión no es sencilla. Elegí Ag5 porque introduce la sutil amenaza de Cg3, y las negras comienzan a tener problemas para defender el peón de f5. Avanzarlo no resulta atractivo, ya que cedería la casilla e4 a los caballos blancos.

15...Df7 16.Cg3 Dg6?!

Primera jugada dudosa. Es comprensible que mi rival no quiera avanzar el peón a f4, pero podía haberlo defendido con 16...Ch5 17.Cxh5 Dxh5. La posición negra no mejora, pero al menos no empeora de forma inmediata.

17.Tac1 Rh8 18.f4! e4 19.Ae2 Ad7?!

Segunda inexactitud. Aparentemente es una jugada normal, pero la posición exigía máxima precisión. La única defensa adecuada era 19...Df7, manteniendo la presión sobre el peón de d5.

diagrama_04

20.Cd1!

Creo que tras esta elegante maniobra la posición negra pasa de peor a prácticamente perdida. Con el caballo bien ubicado en e3, las blancas obtienen manos libres en el flanco de dama, donde su rival apenas dispone de piezas para defender.

20...h6

Con esta jugada y la siguiente, las negras acusan la presión y comienzan a tomar decisiones desesperadas. Es habitual que quien se siente claramente peor acelere, sin quererlo, su propio final.

En términos prácticos, era preferible 20...a5 21.Ce3 b5, dejando en mis manos la tarea de concretar algo para convertir la ventaja.

diagrama_04a
Análisis después de 21...b5

Las opciones pasan por continuar con calma, doblando torres, o por jugar de inmediato 22.Tc6, sacrificando la calidad para dominar las casillas blancas.

¿Cómo habría elegido seguir en aquellos tiempos en los que jugaba el ajedrez con tanta dureza?

21.Ah4 Cg4 22.h3 Af6

22...Cgf6 23.Ce3 nos devuelve, con dos tiempos de ventaja, a la valoración tras la jugada veinte.

23.hxg4!

Mediante esta pequeña simplificación aprovecho para destruir la estructura de peones de mi rival, y la partida entra en una fase de auténtico exterminio.

23...Axh4 24.Cxf5 Axf5 25.gxf5 Dxf5 26.g4! Dg6

En este punto, es posible que muchos jóvenes ajedrecistas no comprendan aún lo que está ocurriendo. Incluso podrían pensar que las negras se preparan para Cf6, Tg8 y que es el rey blanco quien afronta los problemas.

La realidad es muy distinta, y la siguiente jugada lo deja completamente claro.

diagrama_05

27.Tc3!

Al observar a mi rival comprendí que no había anticipado este traslado de la torre hacia h6, que deja a su rey completamente desprotegido.

27...Af6 28.Th3 Rg8 29.Ce3 Ag7 30.Cf5 Tf7

Si las negras sacrifican la calidad con 30...Txf5 31.gxf5 Dxf5 32.Th5, el problema es la lentitud de su juego y el hecho de que la torre de a8 aún no ha entrado en acción. Las blancas continuarán con Tg1 y Ag4, y el ataque resulta imparable.

31.Ad1!

diagrama_06

El módulo sugiere jugadas más agresivas, como Db4, buscando capturar el peón de e4, pero esta es más fina. Abre la segunda fila para que la dama se traslade a una casilla natural, como g2, y deja abierta la posibilidad de llevar el alfil a c2.

31...Af8 32.Dg2 Cf6

diagrama_07

Aquí la última oportunidad práctica era sacrificar la calidad con 32...Txf5 33.gxf5 Dxg2+ 34.Rxg2, alcanzando un final perdido pero con algo más de resistencia. Para evitar esta secuencia, el módulo sugiere 32.Tg1 en lugar de 32.Dg2.

33.Ch4!

Desde hace tiempo las negras estaban estratégicamente perdidas. Ahora lo están también desde el punto de vista táctico. Como sabemos, toda partida requiere un remate, cuyo grado de dificultad puede variar.

En este caso es muy sencillo: cuando la dama se mueva, el peón avanzará a g5 y se desatará la tormenta.

33...Dg7 34.g5 hxg5 35.Cf5 Dg6

35...g4 es la sugerencia del módulo y, sin duda, es más resistente, pero tras 36.Th4 Dg6 37.Axg4 la partida no se prolongará mucho más.

36.fxg5

Una debacle total. Si el caballo se mueve, sigue Ah5 y la posición negra se derrumba por completo.

diagrama_08

1-0

La torre negra de a8 no se movió en toda la partida. La otra solo fue a f8 con el enroque y luego a f7. Un caballo realizó el recorrido Cf6-e8-f6; el otro saltó a g4 y allí mismo se despidió.

Todo ello refleja cómo, a lo largo de la partida, logré atar de pies y manos a mi rival.

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