La primera ronda es casi siempre un indicativo de la forma en que uno se presenta a un torneo.
En este caso, iba un poco más allá. La partida se jugó el 18 de mayo de 1977, un mes y medio después de regresar de Europa con mi primera norma de Gran Maestro. ¿Estaría en condiciones de lograr la segunda en este Capablanca?
Fue una partida de corte estratégico hasta la jugada 27, momento en que dio comienzo una secuencia táctica que derivó en una gran simplificación.
En el final resultante tengo un peón de más y pensaba ganar sin problemas, pero cometo un grave error en la jugada 38 y desaparece toda la ventaja.
Cuando la posición se aproximaba al empate, Vilela devuelve el favor en la jugada 50 y aprovecho para anotarme un punto valioso.
José Luis Vilela
- Maestro Internacional cubano, nacido el 19-03-1953.
- Participó en las olimpiadas de Buenos Aires 1978 y Lucerna 1982 como jugador y en otras varias como capitán del equipo cubano.
Uno de los MI más fuertes de mi generación que debió titularse como gran maestro, porque fuerza suficiente tenía y dedicación le sobraba.
Amador Rodríguez - José Luis Vilela
XIV Capablanca Premier, Cienfuegos (1) 1977
Siciliana Taimanov B44
Al cabo de los primeros 34 movimientos se presentó sobre el tablero la siguiente posición. Se trata de un final en el que voy a ganar material inmediatamente. No debe pasarse por alto que las negras tienen dama y caballo, bien ubicados ambos, una fuerte combinación que generalmente es superior a dama y alfil. Por ello, hay que jugar con cuidado.

35.Dxb5+
Una jugada que gana, por supuesto, pero en los finales la precisión importa, y mucho. Era mejor 35.Axb5+! Rf8 36.Da8+ Re7 37.Da7+ Rf8 38.De3. De esta forma alcanzaba una versión doblemente favorable respecto a la partida.
En primer lugar, no existe el jaque de caballo en f3 antes del cambio de damas y, en segundo, el alfil está en b5 cerrando el universo de acción del caballo.
35...Re7 36.De2 Dc3 37.De3 Cf3+

Ahora existe este jaque. No es nada del otro mundo, pero obliga al rey a alejarse a la casilla h1, algo que uno siempre quiere evitar en un final. Esa lógica lleva al error siguiente:
38.Rg2??
Que, por desgracia, no es un error cualquiera: es un error grave que potencialmente tira la partida por la borda. Así de injustos son los finales.
Después de 38.Rh1 Dxe3 39.fxe3
Los dos peones pasados resultan decisivos.
38...Ce1+ 39.Rg1 Dxe3 40.fxe3 Cc2

Logré cumplir la 40 y debía elegir qué peón entregar. La realidad es que no marca una diferencia: de cualquier manera la ventaja se evaporó y la posición es tablas.
41.Ad3
Me decidí por esta jugada porque deja al caballo atrapado en la casilla a3. No tendrá consecuencias, pero siempre asusta. En su lugar, 41.a4 Cxb4 42.Ab5 Rd8 43.Rf2 Rc7 y las negras empatan con facilidad.
41...Cxa3

El caballo no tiene vía de escape, pero ahora los reyes se dirigen al flanco dama y el negro llega primero para que pueda salir vía b5.
42.Rf2 Rd7 43.Re2 Rc6 44.Rd2 Cb5

No puedo permitir que este caballo se mantenga con vida porque mi estructura de peones es pobre. A lo único a lo que puedo aferrarme para seguir jugando a ganar es al peón pasado en b4, y para ello debo simplificar hacia el final de reyes y peones.
45.Axb5+ Rxb5 46.Rc3 h5 47.g4 hxg4 48.hxg4 f6 49.Rb3

Este tipo de finales solo se gana cuando uno puede soltar el peón pasado y, mientras el rey negro viene a capturarlo, nuestro rey penetra en la posición rival.
Como queda bien claro con solo mirar la posición, no hay espacio para sacrificar el peón y desmarcarse hacia el flanco rey.
Para ello, las negras deben equivocarse y deshacer la formación compacta de sus cuatro peones.
49...g6 50.Rc3
La posición es completamente tablas.
50...f5??

Vilela lo sabe e intenta acelerar el resultado final, pasando por alto un detalle que termina decidiendo la partida.
Después de 50...Rb6 51.Rc4 Rc6 52.b5+ Rb6 53.Rb4 d5 54.exd5 exd5 55.Ra4
Para perder, las negras tendrían que hacer una jugada salvaje como 55...Rc5?? dejando pasar al rey, porque tanto 55...Rb7 como 55...d4, 55...f5, 55...Ra7 y 55...Rc7 conducen todas al empate.
51.exf5! exf5 52.g5!

Después de esta jugada, las negras están irremediablemente perdidas. Falta un poco todavía para llegar al detalle que omitió Vilela, y estaré atento para señalarlo.
52...d5 53.Rd4
El rey se desmarca y penetra primero en la posición del rival.
53...Rxb4 54.Rxd5 Rc3

55.Re5!
Un grave error sería 55.Re6? por 55...Rd3 56.Rf6 Rxe3 57.Rxg6 f4, y ambos peones coronan con tablas.
55...Rd2
Contra 55...Rd3 seguiría 56.Rf4!! y ese retroceso estratégico es el detalle omitido por Vilela que me condujo a la victoria.
Cualquier respuesta de las negras permitirá el avance de mi peón a e4, que lleva a una posición de libro.
Cito una variante por su interesante conclusión: 56...Rc4 57.e4 Rc5 58.exf5 Rd6 59.fxg6 Re7 (59...Re6 60.Rg4) 60.Re5 Re8 61.Rf5! (61.Rf6?? Rf8 y tablas) 61...Rf8 62.Rf6 Rg8 63.g7 Rh7 64.g8D+! Rxg8 65.Rg6
Las negras pierden la oposición y el peón corona.
56.e4!

Las negras abandonan. 1-0
Después de 56...fxe4 57.Rxe4, el rey captura al peón negro dentro de tres movimientos y el rey negro está demasiado lejos para evitarlo.
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