Un final que enseña muchas cosas
Un final que enseña muchas cosas
  • Amador Rodríguez
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Siempre tuve claro que la mayor diferencia frente a los grandes maestros de mayor nivel estaba en el manejo de los finales.

En el medio juego les podías ganar, pero en los finales te superaban claramente, y nunca supe por qué hasta que comencé a trabajar con Leko, veinte años después de esta partida.

Hay dos cuestiones claves. La primera es que muchos grandes maestros europeos aprenden primero a jugar el final y después buscan mejorar en las otras fases. Respecto a eso, a mi edad, ya no había nada que hacer.

La segunda cuestión es muy interesante y sí puede trabajarse a cualquier edad y en cualquier etapa de la carrera.

Enfrentado a un final, un GM promedio ve la posición y comienza inmediatamente a buscar jugadas, como si estuviera resolviendo un diagrama.

Leko no actuaba así. Primero se orientaba en la posición, profundizaba hasta entenderla por completo.

Eso implicaba abarcar las posibles evoluciones, los eventuales cambios de piezas y las rupturas que pudieran alterar la estructura.

Solo entonces comenzaba a calcular.

¿Y cuánto tiempo puede llevar eso? Porque no estamos hablando de un trabajo para entregar dentro de unos días: se trata de una partida real, con poco tiempo en el reloj, que de repente desemboca en un final.

Ahí está una de las grandes diferencias entre jugadores mejores y peores. A medida que tu ajedrez se hace más fuerte, es tu intuición la que marca la diferencia. Eres capaz de concentrarte, mirar la posición y en un par de minutos apreciar cosas que antes no alcanzabas a comprender.

Entonces te das cuenta de que los mejores ajedrecistas siempre buscan un plan, emplean un método, no enfocan la partida como si fuera resolver un diagrama tras otro.

Miguel Andrés

Miguel Andrés
  • MI cubano.

Fuerte jugador de mi época, contra quien me enfrenté en varias ocasiones.

Tenía sólidos conocimientos posicionales y una muy buena comprensión del ajedrez.

Miguel Andrés - Amador Rodriguez

III Magistral Juventud Rebelde La Habana 1978

Apertura Reti A49

1.Cf3 Cf6 2.g3 g6 3.b3 Ag7 4.Ab2 d6 5.d4 c5 6.Ag2 cxd4 7.Cxd4 d5 8.Cf3 0-0 9.0-0 Cc6 10.Ca3 Af5 11.c4 Ae4 12.Dd2 dxc4 13.Cxc4 Dxd2

Las blancas han jugado la apertura con muy poca ambición dando lugar a este temprano cambio de damas que, unido a la estructura simétrica de peones sin debilidades, hace presagiar un rápido empate.

No obstante, los finales nunca son tan sencillos como parecen.

14.Ccxd2

diagrama_01

Miguel Andrés elige la recaptura más natural y aquí comienza nuestro final.

14.Cfxd2 había sido la elección de Mark Taimanov en su partida contra Lev Polugaevsky tan solo dos años atrás en Moscú 1976. Me entero ahora, porque por aquellos tiempos no había partidas ni nada. 14...Axg2 15.Rxg2 Tfd8 16.Tfd1 Tac8 17.Cf3 Ce4 18.Axg7 Rxg7 19.Txd8 Txd8 20.Tc1 Rf6 21.Ce3 Re6 22.h4 f5 23.Rf1 Cd2+ 24.Cxd2 Txd2 25.Tc2 Txc2 26.Cxc2 Rd5 27.e3 Rc5 28.a3 a5 29.a4 Cb4 30.Ce1 e5 31.Re2 e4, alcanzando un final muy parecido al de mi partida, en el cual Polugaevsky terminó imponiéndose.

14...Ad5 15.Tac1 Tfd8 16.Tfd1 Ce4 17.Axg7 Rxg7 18.Cxe4 Axe4 19.Ce1 Axg2 20.Rxg2 Tac8

diagrama_02

La simplificación ha sido masiva y la posición está pareja. Con negras me sentía muy bien porque no había enfrentado ningún contratiempo en la apertura. En estas posiciones hay que estar alerta, no se puede firmar un rápido empate. Si tu rival ha jugado con poca energía, tiene margen para equivocarse más.

21.Td3

A partir de aquí comienzan a tener valor las sutilezas. La continuación perfecta era 21.Txd8 Txd8 22.Cd3 y las blancas no tendrían ningún problema: 22...Td6 con igualdad absoluta.

21...Rf6 22.Tcd1

Había tiempo para 22.Txd8 Txd8 23.Cd3 = y el tiempo de menos no tenía importancia.

22...Txd3! 23.Cxd3 Cd4 24.Tc1?

Aparece el primer error. 24.Cb4 Cxe2 25.Td7 = y la posición sigue pareja.

24...Txc1 25.Cxc1 Re5

diagrama_03

Cuando las blancas propusieron el cambio de torres con 24.Tc1, tenían que haber sentido temor hacia esta posición. El caballo en c1 está muy pasivo respecto al mío en d4, y mi rey en e5 es dominante.

26.Rf1

La posición es ya delicada. 26.e3 Cb5 27.Rf1 era quizás algo mejor.

26...Rd5 27.Re1

Las blancas no quieren comprometerse con e3 y deciden esperar. Ya es tarde para 27.e3 Cf3 28.h4 Re4.

27...e5!

diagrama_04

28.Rd2?

Era el último momento para sacar el caballo: 28.Cd3 e4 29.Cf4+ Rc5 30.Rd2, con contrajuego.

28...e4!

diagrama_05

Con esta jugada dejo su caballo fuera de juego para el resto de la partida. La ventaja debe ser ya técnicamente decisiva, aunque falta mucho para materializarla.

29.Re3

29...f5 30.f3 b5 31.fxe4+ fxe4 32.Rf4 Ce6+ 33.Re3 b4!

diagrama_06

Con esta jugada completo una dominación absoluta. La pregunta es: ¿cómo voy a entrar para ganar la partida?

En este momento sugiero volver a leer la introducción. Hay que hacer una pausa y compenetrarse con la posición. Si le corresponde jugar a tu rival, mejor aún.

Las blancas no pueden mover el caballo ni los peones; solo su rey. Vamos a concretar:

  • Las blancas necesitarán e3 para liberar el caballo.
  • Con el rey en f2–g2 y el peón en e3, mi rey podría quedar sin vía de entrada.
  • Por el flanco dama es imposible progresar.
  • Debo anticipar e3 y llevar mi rey y caballo hacia el flanco rey.

Un GM bien entrenado detecta esto en un minuto. Yo tenía fuerza, pero no entrenamiento: seguía calculando jugada a jugada.

34.Rd2

diagrama_07

Con la casilla d4 despejada, las blancas están siempre obligadas a retroceder a d2.

análisis jugada
Análisis después de 34.Rf2

Jamás pueden retroceder a f2 porque mi rey penetra con 34...Rd4 y arrasa con facilidad.

34...Cd4 35.Re3

diagrama_09

Pensé que ganaba con 35...Cf5+ 36.Rd2 Rd4 seguido de Ce3, pero 37.e3+! lo impide: 37...Cxe3? 38.Ce2+ y pierdo.

35...a5 36.Rd2 Re5 37.Re3

diagrama_12

La posición es casi idéntica a la anterior, con mi rey en e5, listo para entrar por la diagonal Rf5–g4–h3.

37...h5?

Aquí cometí un error conceptual: no había interiorizado que mi caballo bloqueaba d4, impidiendo la entrada del rey. Las blancas ahora pueden retroceder a f2 y jugar e3.

La maniobra correcta era 37...Cf5+ 38.Rd2 Ch6! 39.e3 Cg4 40.h3 Cf2 41.h4 Rf5.

38.Rd2?

38.Rf2! daba buenas opciones de tablas.

diagrama_13

38...g5! 39.Re3 Cf5+ 40.Rd2 h4! 41.gxh4

Lamentablemente para las blancas no es posible 41.g4 Ch6! 42.h3 Cxg4!! 43.hxg4 h3, coronando.

41...Cxh4 0-1

diagrama_14

Las blancas abandonan porque el caballo vuelve a f5 y el rey penetra por f4. No hay forma de evitarlo.

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