Con apenas 19 años y frente a su público, en su tierra natal, Wilfredo Sariego movilizó todas sus piezas contra mi rey y me obligó a desplegarme a fondo para neutralizar amenazas constantes.
Ocurrió durante la III edición del Carlos Manuel de Céspedes, en Bayamo, uno de los torneos más fuertes de 1982, en el que logré imponerse de forma invicta por delante de los mejores ajedrecistas cubanos de la época: Nogueiras, Román, Silvino y Guillermito, que ocuparon esas posiciones en la clasificación final.
Al final de este artículo, junto a los enlaces habituales para ver la partida en el visor, descargarla y consultar más enfrentamientos contra el rival, encontrarás también el enlace a la crónica completa de este torneo.
La partida es muy entretenida y muestra la eterna relación entre golpes y contragolpes. Ilustra, además, cómo en una batalla táctica la evaluación puede inclinarse de un lado u otro con cada jugada.
A lo largo del comentario ofrezco pautas sobre cómo proceder en este tipo de posiciones.
Wilfredo Sariego
- Maestro Internacional cubano
- Nacido en 1963
Ascendió hasta convertirse en uno de los maestros internacionales más fuertes del ajedrez cubano.
En un momento de su carrera dio el paso para convertirse en entrenador a tiempo completo, actividad a la que se ha dedicado desde hace muchos años.
Acumula una amplia experiencia como entrenador de alto nivel, habiéndose desempeñado como entrenador nacional de México, Venezuela y Colombia.
Wilfredo Sariego - Amador Rodriguez
Bayamo 1982
Defensa Caro-Kann B12
1.e4 c6 2.d4 d5 3.e5 Af5 4.Cc3

Reseña teórica
La Caro-Kann es una defensa sólida y de gran reputación. Las blancas suelen enfrentarla con:
- 3.Cd2 o 3.Cc3, lo más habitual.
- 3.exd5, el Ataque Panov, que no ofrece gran cosa.
- 3.e5, la opción que actualmente promete más.
4.Cc3 fue una jugada muy popular en su momento. Hoy día se prefiere una ruta más posicional con 4.Cf3 y 4.h4, que eventualmente transponen entre sí.
Son jugadas que parecen apacibles, pero en realidad inyectan una buena dosis de veneno en la posición.
4...e6 5.g4 Ag6 6.Cge2 c5
Las negras cuentan con muchas otras alternativas, pero transcurridos más de cuarenta años, esta sigue siendo la principal.
7.h4 cxd4 8.Cxd4 h5 9.Ab5+
Otra línea muy aguda es 9.f4 hxg4 10.Ab5+ Cd7 11.f5 Txh4 12.Tf1.
9...Cd7 10.Ag5 Ae7 11.f4 hxg4 12.Dxg4 Axg5 13.fxg5

13...Ah5 14.Dg3
La partida se aparta aquí de la teoría. Se conocía 14.Dh3?! Ce7 15.Rd2? Tc8 16.Tae1 Db6 17.Cb3 a6 18.Axd7+ Rxd7, con ventaja ganadora de las negras (Hort–Seirawan, Bad Kissingen 1981).
Regresamos a la partida…
14...Ce7 15.Cce2 Axe2 16.Axe2 Cg6?!

Demasiado optimista. Entre otras alternativas cabe citar 16...Da5+!? 17.c3 0-0-0, donde en esta compleja posición las negras no parecen estar peor.
17.Ab5?
El alfil ya estuvo allí. 17.0-0-0! Dc7 18.Cb5 Dc5 19.Rb1 deja a la posición negra con un aspecto frágil. Eventualmente las negras quedarían con un peón de más, pero el ataque sería fuerte.
17...Dc7?
La única jugada era 17...Da5+ 18.c3 Dc7 o 18...0-0-0.
18.Axd7+ Rxd7 19.0-0-0 Dxe5

Atrevida, fiel al refrán “mejor morir con la barriga llena”, muy popular en este tipo de situaciones cuando se aproxima la tormenta. Algo más sólida era quizá 19...Tac8, aunque las negras seguirían claramente peor.
20.Db3! Dc7 21.h5 Ce5 22.The1 Cc6

Sariego ha completado el posicionamiento de sus piezas y debe ahora elegir cómo continuar el ataque. Dispone de múltiples opciones, entre las cuales, como siempre, hay mejores y peores.
El concepto
En este tipo de posiciones conviene hacer una pausa mental para evaluar la situación desde el color que te corresponda.
Yo jugaba con negras y está claro que, a cambio de un solo peón, se me viene encima un temporal. De cara al final no tengo debilidades, pero antes debo sobrevivir al medio juego, lo cual no será fácil.
Estas posiciones son muy volátiles: en una jugada puedes estar ganando y en la siguiente perdiendo. Por tanto, lo primero es mantener la calma y defenderse de la mejor manera, sin hacer locuras ni provocar.
Frente a la jugada del rival tendrás una o quizá dos respuestas, mientras que él puede disponer de un abanico mayor. Eso hace que la tarea del atacante, paradójicamente, sea más difícil, pues es quien debe justificar el material sacrificado.
Así las cosas, vas a remolque: él dicta los acontecimientos y de su acierto dependerá que puedas salir a flote o sucumbir.
23.Df3?!
No es un error técnico en sentido estricto, ya que las blancas siguen estando milimétricamente mejor, pero es dudosa porque había alternativas superiores, entre ellas 23.Cb5! Db6 24.c4 d4 25.Df3 Taf8 26.Cxd4! Cxd4 27.Txd4+ Rc8 28.Ted1.
Las blancas tendrían una clara superioridad.
23...Taf8 24.Cb5 Dh2
Una defensa muy espectacular a la vista. También eran factibles 24...Db6 y 24...Da5, contra las cuales las blancas podían jugar 25.c4 o sacrificar la torre en d5, conduciendo probablemente a un perpetuo.
25.Te2?
Un error importante que hace fracasar el ataque. Las negras aprovechan para tomar el control de la partida. La continuación correcta era 25.Th1! De5 única 26.Dg4! De3+ 27.Rb1 Rc8 28.Txd5 Rb8 29.Tdd1, con ventaja blanca.
25...Dh4!
Una defensa excelente, ya que todas las demás perdían irremediablemente. De estar claramente mejor, las blancas han pasado a estar perdidas.

26.Txd5+?
Pierde forzado. En mis comentarios para el Informador cité 26.Dg2 como la jugada correcta, con idea de Te4, pero falla simplemente por 26...Txh5. La mejor era 26.Rb1, aunque tras 26...a6! 27.c4 Dxh5! 28.Dxh5 Txh5 29.cxd5 exd5 30.Txd5+ Rc8, las negras mantienen una clara superioridad.
26...exd5 27.Df5+ Rd8 28.Td2 De1+ 29.Td1 De6 30.Txd5+
También perdía 30.Df4 De5 31.Txd5+ Dxd5 32.Dc7+ Re8 33.Cd6+ Dxd6 34.Dxd6 Txh5.

30...Re7??
Increíblemente, una jugada que parece natural resulta ser un grave error.
Muchas veces no se trata de calcular, sino de escuchar al instinto. El rey queda vulnerable en una columna abierta y, peor aún, en la diagonal de casillas negras desde a3.
Bastaba con 30...Rc8! y faltaría muy poco para que las blancas desistieran.
31.Df3!
Sariego vuelve a la pelea con un contrajuego formidable, pese a tener una torre de menos.
31...Tc8 32.Da3+ Re8 33.Td3?
Primero fue 25.Te2, luego 26.Txd5? y ahora 33.Td3. Tres errores importantes que conducen a la derrota.
Este era el último momento en que las blancas podían aspirar a salvar la partida con 33.Td1! De7! 34.Cd6+ Rf8 35.Cxc8 Dxa3 36.bxa3 Txh5 37.Td7 Txg5 38.Txb7 Ta5 39.c4.
Y esto apunta a tablas.
33...Txh5!

34.Te3
Otro error en el apuro de tiempo, aunque ya carece de relevancia, pues las blancas estaban perdidas de cualquier manera. Por ejemplo, 34.Cd6+ Rf8 35.Cxc8+ Rg8.
34...Th1+ 35.Rd2 Ce5! 36.Cd6+ Rd7 37.Da4+ Tc6!

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