La estrategia y la táctica van siempre de la mano. Se trata de un camino bidireccional: lo más habitual es que una estrategia bien planteada desemboque en una posición rica en elementos tácticos favorables.
También ocurre lo contrario, que un temprano intercambio táctico conduzca a una posición en la que la ventaja estratégica resultante sea suficiente para encaminar la partida hacia la victoria.
En esta partida, las negras se equivocan en su movimiento 17. Debieron capturar de dama, lo que habría llevado la partida directamente de la apertura al terreno táctico.
En su lugar, capturaron de peón, permitiéndome aplicar una serie de recetas puramente estratégicas que me condujeron a obtener una clara superioridad en el medio juego.
Mi jugada 24.b4!? fue un híbrido: consolidó mi ventaja estratégica mediante un guiño táctico y dio paso al ataque directo contra el rey negro. Provocó el segundo error de mi rival, esta vez decisivo, al responder doblando sus torres. La táctica no perdona y castiga incluso jugadas que, a primera vista, parecen naturales.
Fue una partida elegante, en la que manejé con precisión la transición entre estrategia y táctica.
Thomas Casper
- MI alemán, nacido en 1960
- Obtuvo el título de Maestro Internacional en 1984
Amador Rodriguez - Thomas Casper
Berlín 1979
Defensa Francesa C09
1.e4 e6 2.d4 d5 3.Cd2 c5 4.exd5 exd5 5.Cgf3 Cc6 6.Ab5 Ad6 7.dxc5 Axc5 8.0-0 Cge7 9.Cb3

Reseña teórica
En la actualidad, la retirada del alfil a d6 es bastante más popular, con una proporción aproximada de cuatro a uno. Mi rival explora la retirada a b6, una idea que también empleó Magnus Carlsen en 2023.
9...Ab6 10.Te1 0-0 11.Ag5
En esta ocasión soy yo quien se desvía de la línea principal 11.Ae3. Al ser una continuación tan conocida, intuí que mi rival la tendría bien preparada y decidí tomar otra ruta. Además, por aquel entonces había estudiado este esquema en profundidad.
11...h6
Viktor Korchnoi, uno de los grandes especialistas en la Francesa, jugó 11...f6 en 2006. Mi rival optará por ese plan en su siguiente turno.
12.Ah4 f6
12...g5 13.Ag3 Cf5 conduce a otra línea conocida, como en Karpov–Vaganian, Budapest 1973.
Regresamos a la partida...
13.Ag3 Cf5 14.c3 Cxg3 15.hxg3 Dd6 16.c4 a6 17.Axc6

17...bxc6?
Las negras debían continuar con 17...Dxc6!, sacrificando el peón de d5 para mantener abiertas las diagonales de sus dos alfiles.
Hoy en día probablemente lo habría aceptado, pero en mi juventud no. Recuerdo que mi idea era sacrificar con 18.c5! Axc5 19.Tc1 b6 20.Ch4!? y obtener una interesante compensación.
18.Tc1 Aa7 19.c5!

19...Dc7 20.Cbd4 Ad7 21.Dd3 Db7 22.Ch4!

22...Tae8
Conviene prestar atención: las negras pretenden cambiar torres en e1 para dejar el peón de c5 sin defensa.
23.Dg6! Te5
Por el momento, el peón es intocable. A 23...Txe1+ sigue 24.Txe1 Axc5 25.Cdf5 Axf5 26.Cxf5, y las blancas penetrarán por e7 o e6.
24.b4!?

Quizá no sea la jugada óptima. La realicé con mucha ilusión y me condujo a ganar la partida en apenas cinco movimientos. Es una jugada que asume riesgos y, a cambio, mantiene la posición oscura, dejando abiertas las puertas a un error del rival.
Además, tras 23...Te5 era bastante probable que mi oponente intentara doblar torres, y esa resultó ser la peor de sus opciones.
Objetivamente, era superior 24.Cdf5 Axf5 25.Cxf5 Rh8 26.b4
Una continuación más tradicional y sin riesgos. Sin embargo, la partida se habría prolongado mucho más, ya que tras esta simplificación la posición se aclara y las negras difícilmente cometerían errores evidentes.
24...Tfe8?
Natural, pero conduce directamente a la derrota. La única alternativa para resistir un poco más era 24...Dxb4.
25.Txe5!

25...Txe5
Las negras no pueden capturar de peón: 25...fxe5? 26.Cdf5 Axf5 deja la torre colgando tras 27.Dxe8+
26.Chf5

Con el peón firmemente consolidado en c5, las blancas juegan prácticamente con una pieza de más. A partir de aquí, las variantes son similares: las negras no pueden frenar la poderosa combinación de dama y caballo.
26...Axf5 27.Cxf5 Dd7 28.Cxh6+ Rf8 29.Dh7!

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