Han transcurrido 53 años desde que jugué esta partida. Es maravilloso comprobar cómo los conceptos empleados entonces siguen vigentes y, más sorprendente aún, cómo la teoría de apertura se sostiene razonablemente bien en esta época de máquinas de mil ojos que lo ven todo.
¿Cómo nos preparábamos entonces? ¿Cómo aprendíamos las aperturas? No había ordenadores, evidentemente, pero tampoco libros ni revistas; bueno, unas pocas, que llegaban a Cuba —con suerte— tres meses tarde, y a las que nadie podía suscribirse porque no había divisas. No había prácticamente nada de nada.
Lo que hacíamos por aquel entonces es algo que casi nadie hace ahora: sentarnos frente a un tablero, con la mesa vacía, y tratar de compenetrarnos con la posición. Descubrir sus secretos, imaginar los planes posibles, intuir la estrategia adecuada. Y con ese método, los jugadores fuertes lograban comprender bien las aperturas y estar listos para evaluar las partidas cuando, finalmente, llegaban.
Puede sonar nostálgico, pero era un ajedrez bonito, al que uno le imprimía su propio ritmo. Quienes tenían talento y dedicaban horas de estudio eran recompensados.
Mi rival: Raúl Fernández
- Ajedrecista cubano
Raúl fue de los compatriotas contra quienes competí en aquél gran torneo nacional juvenil.
No he sabido más de él y mucho deseo que haya tenido suerte en su vida personal y goce de buena salud.
Amador Rodríguez - Raúl Fernández
Nacional Juvenil · Santa Clara, 1971
Defensa Francesa C12
1.e4 e6 2.d4 d5 3.Cc3 Cf6 4.Ag5 Ab4 5.e5 h6 6.Ad2 Axc3 7.bxc3 Ce4 8.Dg4 g6 9.Ad3 Cxd2 10.Rxd2 c5
La sede del evento fue Santa Clara, aunque esta partida en particular se jugó en Placetas, tierra del fuerte MI Luis Sieiro. Sobre el tablero, una variante McCutcheon de la Francesa en su línea principal.
11.h4 Cc6 12.Th3

Reseña teórica
La línea con 11.h4 sigue siendo hoy la opción más agresiva, mientras que 11.Cf3 mantiene una popularidad similar.
Después de elegir 11.h4, 12.Th3 es la continuación más incisiva entre las posibles, aunque no la más habitual. En la actualidad se prefieren 12.Cf3 y 12.Df4. En esta variante, un conocimiento profundo de la estructura y los planes pesa más que la teoría, que avanza lentamente al no ser una línea de uso masivo.
12...Tg8?!
Esta defensa pasiva ha sido condenada con el paso del tiempo. No existe consenso sobre la mejor forma de jugar con negras: las opciones disponibles son lógicas y comprensibles para la época, sin ayuda informática, cuando la amenaza del sacrificio en g6 imponía respeto.
Entre esas alternativas se encuentran:
- 12...cxd4
- 12...De7
- 12...c4
- e incluso 12...Da5, ya que contra 13.Axg6 sigue Cxd4
13.Tf3
A través de una ruta inusual, la torre se coloca como si la columna fuera semiabierta, presionando el peón retrasado de f7 y la casilla f6. Aun así, nada que asuste a un buen jugador de la Francesa, una defensa rica en recursos.
13...cxd4
Esta no parece ser la continuación correcta. Las negras podían jugar Ad7 o Dd7 manteniendo la tensión.
14.cxd4 Da5+ 15.c3 Ad7
El cambio de peones no fue un plan sin sentido. No es un buen plan, pero sí tiene una idea: jugar Tc8, b5 y b4, buscando una iniciativa peligrosa.
16.a4
Ya por aquellos tiempos comprendía que hay que prestar atención a las ideas del rival y aplicar medidas preventivas cuando es necesario.
16...b5?
Era necesario jugar 16...Ce7, manteniendo bajo control la ventaja blanca.
17.Df4!

17...0-0-0
17...Cd8 era una defensa más resistente, aunque tras 18.Dxh6 b4 19.Ce2 bxc3+ 20.Re1!, las blancas logran llevar su rey a una zona segura.
18.Axb5+- Cxe5? 19.Dxe5 Axb5 20.Txf7 Ad7
Las negras están completamente perdidas y pude rematar con máxima eficiencia.
Tener el módulo conectado en este momento llamó mi atención sobre cómo la máquina evalúa esta posición, y he escrito un artículo independiente sobre ello, partiendo exactamente desde aquí.
21.Cf3 Tgf8 22.Txf8 Txf8 23.Dd6 Tg8 24.Tb1 Dc7 25.Da6+ Rd8 26.Ce5 Ac8 27.Db5 a6 28.Db4 g5 29.h5 Re8 30.a5 Tg7 31.Da3 Dd8 32.Tb8 Tc7 33.Da4+ Rf8 34.Db4+ Rg7 35.Db3 De7 36.f3 Tb7 37.Txb7 Axb7

38.Db1! Rf8 39.Cg6+ 1-0
Comparte tu opinión