Una partida que no se adentró lo suficiente en el medio juego, dejando varias incógnitas estratégicas abiertas, lo que la hace muy adecuada para profundizar en el ajedrez sin cálculo, aquel en el que el mejor concepto decide la partida.
La partida muestra numerosas incongruencias de criterio en el eterno debate entre hombre y máquina.
En concreto, varias jugadas de Tigran Petrosian, un genial campeón del mundo en su época, son tachadas de malas o muy mejorables cuando, en realidad, parecen normales y buenas. Otras tantas jugadas mías reciben también la misma calificación.
Cuando utilizamos un módulo de análisis, debemos ser conscientes de sus habilidades y carencias. En posiciones tácticas nos supera de forma abrumadora; no así en partidas posicionales y generalmente apacibles, en las que el concepto de un campeón mundial suele imponerse al de la máquina.
Tigran Petrosian
- GM Armenia. Campeón del Mundo 1963–1969
- 17-06-1929 – 13-08-1984 (55 años)
Mi rival en esta partida es el noveno campeón del mundo en la historia del ajedrez. Reinó desde 1963 hasta 1969.
Petrosian logró el máximo título al derrotar a Botvinnik en 1963 y lo revalidó frente a Spassky en 1966. Fue precisamente Spassky quien lo derrotó en 1969, poniendo fin a su período de seis años como campeón mundial. Fue también cuatro veces campeón de la Unión Soviética, algo especialmente difícil de conseguir.
Petrosian realizó múltiples contribuciones a la teoría de las aperturas, en particular en las defensas India de Rey e India de Dama, en las cuales varias variantes llevan su nombre.
Esta fue la única ocasión en que me enfrenté a él, tablero por medio.
Amador Rodríguez - Tigran Petrosian
Olimpiada de Buenos Aires
Defensa Alekhine B04
1.e4 Cf6 2.e5 Cd5 3.d4 d6 4.Cf3 c6 5.c4 Cc7
Reseña teórica
Una apertura demasiado sólida para la mayoría de nosotros. Petrosian, sin embargo, era muy fuerte en este tipo de situaciones; nunca fue de los que buscaban los recursos tácticos de una Siciliana.
En Cuba fue Jesús Nogueira quien llevó la Alekhine a un plano superior. Recuerdo en particular un Campeonato Nacional en Holguín, donde ganó varias partidas elegantes.
La Alekhine se juega mucho menos que otras aperturas por dos razones. Primero, porque es demasiado sólida, ofreciendo menos posibilidades de victoria. Segundo, porque requiere conocimientos posicionales que no están al alcance de todos.
Regresamos a la partida…
6.exd6 exd6
En este tipo de posición las blancas deben evitar el desarrollo del alfil de casillas blancas de su rival; de ahí el siguiente movimiento.
7.Ad3
Cortando el acceso a la casilla f5. Esto podría complementarse con h2-h3; por ello las negras deben aprovechar antes para sacar su alfil a g4.
7...Ag4 8.0-0 Ae7 9.Cbd2
Normalmente el caballo saldría por c3, una casilla más ambiciosa, desde la que se controla mejor el centro y se mantiene abierta la diagonal c1-h6. En este caso en particular, la idea es trasladar el caballo al flanco rey para jugar contra el alfil en g4.
9...Cd7
No sería un orden apropiado jugar 9...0-0?!, porque las blancas aprovecharían para jugar 10.Dc2 y, cuando las negras protejan su peón con g6 o h6, las blancas jugarán h3 y el alfil tendrá que cambiarse o retroceder por la misma diagonal que ocupa actualmente.
10.Dc2 Cf6 11.b3 Ah5
El alfil se dirige a g6 y, si las negras logran realizar el cambio de alfiles, obtendrán una posición muy satisfactoria. Es algo que hay que evitar.
12.Ch4
Esta jugada la hice rápidamente; es una respuesta temática, buscando la casilla f5. A la máquina no le gusta y, si antes su evaluación era favorable a las blancas, ahora esa ventaja desaparece, mostrando igualdad. Se me hace curioso.
12...Ag6
Petrosian respondió al toque, con la jugada esperada, controlando la casilla f5 con el alfil, que de hecho iba rumbo a g6. Aun así, tan natural como parece, para la máquina este es un error y la ventaja blanca se dispara. Muy raro.
13.Cf5
Y esta que respondí yo, de inmediato, tampoco recibe una buena evaluación; todo lo contrario, la ventaja se vuelve a evaporar. Es increíble: tres jugadas seguidas en 30 segundos, naturales todas, y la máquina carga contra todas ellas. 13.Cxg6 hxg6 14.Ab2 era su recomendación, que ciertamente es posible, pero a mí no me convence.
13...Axf5
Y de nuevo en las mismas, también señalada como dudosa, prefiriendo 13...Ce6 o 13...0-0. Puedo interpretar que, para la máquina, el alfil de casillas negras en e7 es más prescindible, criterio que puede basarse en que, tras el enroque, ese alfil se queda sin jugadas y vale muy poco. Sin embargo, esto es superficial, porque el alfil de casillas negras a largo plazo es muy importante.
14.Axf5 0-0
Otra posibilidad, de corte moderno, era 14...g6, buscando aclarar las intenciones del alfil blanco y sin descartar jugadas posteriores como h7-h5, que se ven ahora con cierta frecuencia, mucho más que por aquella época. Son cambios en la forma de ver el ajedrez.
15.Cf3 g6
La que esperaba era 15...Te8 y no tenía decidido por dónde iba a sacar mi alfil de casillas negras. Tras esta jugada, sin embargo, medité unos 15 minutos sobre el futuro de mi posición y, muy concretamente, sobre dónde debería retirar este alfil. Parece automático regresar a d3; con esa nadie te va a criticar, pero yo tenía enfrente a una leyenda y quería ser original y buscar una partida bonita, por lo cual me decidí por:
16.Ah3!?
Y realmente mi posición me gustaba mucho, porque la de mi rival se veía paralizada por la acción de este alfil a lo largo de la diagonal h3-c8. Tenía planes inmediatos de jugar Ah6, Tae1 y doblar torres, o buscar acciones concretas en el flanco rey. 16.Ad3 era, por supuesto, la retirada habitual, la que normalmente se hace sin meditar: el alfil en el centro del tablero, como todo un señor. Algo menos original, eso sí. Cabe añadir que la máquina coincide con mi elección y le otorga unos puntitos más a llevar el alfil a h3.
16...Te8
Ahora el problema es decidir dónde desarrollar el otro alfil, y lo natural parece sacarlo por b2, en consonancia con la jugada 11.b3. La cuestión es que, si las negras en algún momento juegan d7-d5, el alfil en b2 quedará sin futuro y, por otra parte, una vez que las negras se han debilitado con g7-g6, la diagonal c1-h6 se presenta como una opción muy apetecible.
Así es el ajedrez: una eterna toma de decisiones, generalmente complejas, entre opciones similares cuyo valor real es difícil de evaluar.
17.Te1
Con esta jugada gano algo de tiempo; digamos que aplazo la decisión sobre dónde ubicar mi alfil de casillas negras.
17...Af8 18.Ag5
Finalmente me decidí por esta casilla, que maximiza los problemas para mi rival. Lástima que, en esta ocasión, hablamos de un rival que no se va a asustar por un simple movimiento de alfil.
18...h6
Contra 18...Ag7 seguía tranquilamente 19.Dd2, con idea de Df4-h4 y fuerte presión.
19.Txe8
Rozaba lo imposible percatarse de un sutil detalle que esta jugada permite. 19.Ad2!? era la jugada precisa, que obliga a las negras a tomar una decisión en el centro o en el flanco rey: Ag7, d5, h5, etc.
19...Ccxe8 20.Ae3 Da5!
Y esto es lo que no preví al cambiar torres en la jugada 19. Al recapturar con el caballo de c7, las negras abrieron la diagonal para su dama, haciendo posible esta jugada que les permite respirar.
21.g3 Dh5 22.Ag2
Ahora se amenaza 23.h3!, que sería incómoda para las negras.
22...Dg4!
Petrosian era un maestro en estas cosas, basadas en pequeños detalles, en la lucha casilla a casilla.
23.h3 Dd7
La dama ha regresado a casa después de un largo viaje y en el diagrama se aprecia cómo ahora respira con tranquilidad. Puede moverse a su antojo a c8, d8, c7, e7 o e6.
Conviene retroceder hasta la jugada 18.Ag5 y comparar con aquella posición, en la cual la dama estaba en d8, con una única casilla disponible, b8, cortada a lo largo de la diagonal h3-c8 por el alfil blanco desde h3.
La maniobra Da5-h5-g4-d7 fue muy hábil y las negras han logrado mejorar sensiblemente su posición. Fue el momento que aprovechó Petrosian para ofrecerme el empate.
¿Está la posición igualada para aceptarlo? Quizás no. Raymond Keene me insistió en que no lo estaba, en que yo seguía estando algo mejor, y seguramente es así, pero me sentí muy honrado con esta respetuosa oferta y la acepté.
Abordando esta situación con objetividad, se requiere tener una fuerza bastante mayor de la que tenía entonces para intentar batir a Tigran Petrosian en una posición tan sólida, y por tanto creo que hice lo correcto.
1/2-1/2
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