Guillermito García fue el mayor talento de mi época. Analizabas con él y sentías su fuerza, su manera de enfocar cualquier posición con independencia de la apertura.
Nos enfrentamos en 31 ocasiones, de las cuales perdí 7, mi peor resultado contra un compatriota.
Al revisar ahora las partidas he podido extraer a simple vista un patrón común en casi todas ellas, algo que un entrenador me hubiera corregido sin mucho esfuerzo, pero nunca tuve entrenador.
Con el tiempo entablamos una gran amistad y a partir del Céspedes de 1982, todas nuestras partidas terminaron en tablas, muchas de ellas sin apenas cruzar armas.
En el subzonal de Puerto Rico en 1985 compartimos el tercer puesto y las bases dictaban que teníamos que disputar un match para determinar quien seguiría adelante en el ciclo por el campeonato del mundo. Él prefirió no jugar y cederme esa plaza.
En 1988 viajamos juntos a Nueva York y compartí con él aquellos momentos difíciles cuando le retuvieron el premio obtenido por su brillante actuación.
Recuerdo cómo si fuera hoy aquella mañana de 1990 cuando regresaba de llevar a mi hija al colegio y llegó el aviso de su fallecimiento. Con 36 años, tenía toda una vida por delante. Más que un ajedrecista era un caballero y un amigo.
Guillermo García
- Gran Maestro cubano 09/12/1953 - 26/10/1990 (36 años)
Obtuvo el título de GM en 1976 con 22 años.
Representó a Cuba en 7 olimpiadas mundiales.
Impuso su categoría en los principales torneos cubanos durante la década de los 70 y el comienzo de los 80.
Protagonista del famoso incidente en 1988 cuando le privaron de su premio en metálico en el Open de Nueva York.
Guillermo García - Amador Rodriguez
XIII Capablanca Cienfuegos (7) 1976
Defensa India de Rey E97
1.d4 Cf6 2.c4 g6 3.Cc3 Ag7 4.e4 d6 5.Ae2 0-0 6.Cf3 e5 7.0-0 Cc6

Reseña teórica
La posición de entrada a la India de Rey Clásica. Una posición que jugué con negras en 23 ocasiones.
8.Ae3
Casi siempre te juegan 8.d5 Ce7 y elijen entre numerosas continuaciones, entre las que destacan 9.b4, 9.Cd2 y 9.Ce1
La diferencia entre 8.d5 y 8.Ae3 es abismal. Si la primera se ha jugado en casi 60.000 partidas, la segunda no llega a las 3.000. Aún así la tuve que enfrentar en 4 ocasiones, 2 ante Guillermito y 2 ante Nogueiras.
8...Te8
Por aquel entonces la jugada principal. Hoy se juega mucho más 8...Cg4 9.Ag5 f6 y el alfil retrocede a c1 o h4. En mis tiempos esas líneas con f6 no gozaban de popularidad.
9.dxe5 dxe5 10.h3

Cualquiera puede creer que es inofensiva cuando en realidad está llena de veneno. En la India de Rey las negras tienen vida cuando las blancas optan por líneas agresivas.
Por el contrario, en estas líneas de corte posicional, la posición negra es siempre frágil y está a punto de colapsar de una manera o de otra. Es una defensa poco fiable cuando te enfrentas a rivales de un nivel superior.
La importante alternativa es aquí 10.Dxd8 que me la había jugado el propio Guillermito en 1971 y me la jugó después Nogueiras en 1981.
10...h6
No habría hecho esta jugada ahora, no creo que resuelva los problemas. Tampoco me convence 10...Cd7 que elegí cinco años más tarde contra Nogueiras en Bayamo.
11.c5 Ch5?!
No habría hecho esta tampoco. Nos ubicamos en 1976, cuando yo priorizaba las jugadas "alegres".
12.Dc1! Cd4!

Fiel a ese principio ni se me ocurrió defender el peón con Rh7. Lo cierto es que la posición de las negras es muy delicada.
13.Axh6?
Guillermito ni se lo piensa y va a por el peón.
Contaba con una continuación muy fuerte: 13.Cxd4! exd4 14.Td1 Rh7 (14...Dh4 15.Axd4 Cf4 16.Ag4 Axd4 17.Txd4 Dg5 18.e5) 15.Axh5 gxh5 16.Dc2! que deja a las blancas con una clara superioridad.
13...Axh6 14.Dxh6 Cf4 15.Cxd4 Dxd4 16.Ag4?!
Lo correcto era 16.Tfd1 Dxc5 17.Cd5! Cxd5 (17...Cxe2+? 18.Rf1 Dd6 19.Rxe2) 18.Tac1! Df8 19.Dxf8+ Rxf8 20.exd5 Te7 y aunque mi desventaja es mínima, tendría que jugar con sumo cuidado para defender este final.
16...Dd2!

Mi dama penetra, justo en el momento apropiado, ganando un valioso tiempo a costa del detalle táctico sobre la dama blanca en h6.
A partir de este momento me apodero de la iniciativa y no la voy a soltar hasta el mismo final.
17.Dh4 Dxb2 18.Axc8 Taxc8 19.Cd5 Cxd5 20.exd5 Tcd8

Objetivamente la posición se ha igualado pero durante la partida me dio la impresión de que Guillermito se sentía mejor. Y tenía sobradas razones: en ese momento era un jugador dominante a nivel nacional.
21.Tad1 Dxa2 22.De4 Db3 23.Td3 Dc2! 24.De3 e4 25.Tc3 Da4 26.Ta3 Dc4 27.Txa7?! Dxd5

La posición se estabiliza y esta vez no hay dudas, tengo un peón de más y estoy mejor. Yo estaba bien concentrado y era consciente de que la ventaja era mínima pues mi flanco dama no es fácil de defender.
28.Tb1 Tb8 29.Ta5 Ted8 30.Tab5 Td7 31.T5b4 f5?!

Tenía claro que la única forma de aumentar mi ventaja era buscar el avance f5-f4 para pasar mi peón e. Sin embargo, este no era el mejor momento para realizar ese plan. El rey queda débil y eso le ofrece a Guillermito una nueva posibilidad para mantener la partida cerca del equilibrio.
32.Dc3
Una mejor opción era 32.Dh6 Dc6 33.T4b3 Th7 34.Df4 y el peón de menos de las blancas no se hace notar al tener sus piezas en máxima actividad, mientras mis torres no hacen nada útil.
32...Te7 33.Td4 De6 34.Dg3 Rg7 35.Tdb4

Se nota la presión de tiempo y las últimas jugadas han sido algo imprecisas por ambos bandos.
35...De5! 36.Dg5!
Evitando el final que sería nefasto para las blancas.
36...c6
Después de 36...f4?! 37.Dxe5+ Txe5 el final sería diferente porque al quedar indefenso mi peón en e4 las blancas pueden aprovechar para acomodarse bien. 38.Txb7 Txb7 39.Txb7 Txc5 40.Tb4! Te5 41.Tc4! c5 42.h4 y debe ser tablas.
37.Tb6 Td7

El poco tiempo que me quedaba lo dediqué a evaluar la continuación 37...Dxc5 38.T1b5! Dd6 39.Txc6! bxc6 40.Txb8 Ta7 y la descarté porque la posición se abría demasiado para mi rey.
Llevar mi torre a d7 es una jugada más lógica porque la torre ocupa la columna abierta y sale del radar de la dama. No podía intuir que a tres jugadas del control iba a resultar decisiva, en una posición que objetivamente está pareja.
Guillermito interpreta que ahora si que amenazo capturar el peón de c5 y retrocede para defenderlo.
38.De3?
Permitiendo que por fin pueda poner en práctica mi plan de avanzar los peones para buscar uno pasado.
Es un ejemplo típico de cómo muchas grandes partidas se deciden por un error de interpretación.
Para mantener el equilibrio, Guillermito tenía que jugar 38.h4! Dxc5 39.h5 y mis dos peones del flanco dama están neutralizados mientras él mantiene un excelente contrajuego a través de las casillas negras.
38...f4 39.De2 Te7! 40.Dg4?

La última opción para seguir resistiendo era 40.T6b4 g5 41.h4 Rg6 42.Td1 Th8 43.h5+ (43.Td6+ Rg7!) 43...Rg7 44.Tdb1 Tb8 aunque mi ventaja es mucho más clara que antes y va creciendo de forma estable.
40...e3! 41.fxe3 fxe3 42.Db4

Después de mi jugada anterior la partida quedó sellada y esta fue la jugada de Guillermito que ví la mañana siguiente, cuando el árbitro abrió el sobre. Defiende el peón de c5 pero la realidad es que ya no necesito nada del flanco dama.
42...e2! 43.Te1 De3+ 44.Rh2 Tf8!
Dando comienzo a una preciosa secuencia final.
45.Txb7 De5+ 46.Rg1

46...Tf1+!! 47.Txf1 De3+

Cuando el rey se mueva a h2 mi peón captura su torre coronando a dama. Las blancas abandonaron.
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